jueves, 13 de octubre de 2011

Sarracenas (Tagliatelle integrales) con calabaza, queso azul y piñones



Hace unos días Whole Kitchen me dio una alegría al incluir una de mis recetas, la calabaza asada con queso azul y nueces, en su Tour recetas dedicado a la calabaza como ingrediente otoñal, de este otoño que, por lo menos en Madrid, no termina de llegar.

Ayer estuve en el Retiro (junto con otros dos o tres millones de madrileños) y el aspecto del parque y el ambiente en general hacían pensar más en la primavera que en el otoño. Para muestra las rosas:


O este arbusto que fotografié a petición de mi hija, que dejó de perseguir a sus queridos pavos reales para llevarme corriendo de la mano a ver su descubrimiento mientras me decía emocionada "Mira mami, está lleno de frutos silvestres!" Me la hubiera comido...



Aunque también conseguí un par de fotos en las que se huele el otoño, como ésta:




Y esta otra, mi favorita. Estoy enamorada del color de esas hojas y de esa tela de araña. Este año tenemos el raro privilegio de contemplar el otoño bajo la luz del verano. No me digáis que no es curioso el contraste. Nada de tonalidades anaranjadas, ni rastro de ese juego sutil de sombras y luces. Es un blanco implacable que nos deslumbra y roba los colores de un tiempo que ya no es suyo y que está apurando hasta el último minuto.




Pero me estoy despistando, lo que quería hoy era traeros esta receta con la calabaza como ingrediente estrella, aunque le disputan el protagonismo el queso azul, los piñones, una pasta muy especial y, de fondo, el regusto único del Marsala.



Ingredientes para 6 personas (ó 4 muy tragonas)

800 grs de pulpa de calabaza (peso neto, ya pelada, despepitada y cortada en cubos de 1,5 cm aprox.)
1 cebolla grande
2 cucharadas de AOVE
1 cucharadita de pimentón de la Vera
30 grs de mantequilla
3 cucharadas soperas de Marsala
Sal al gusto
100 grs de piñones
6 hojas de salvia frescas, picadas finas
125 grs de Gorgonzola (podéis utilizar cualquier otro queso azul que os guste)
500 grs de pasta larga. En este caso he utilizado unas saracene integrales que formaron parte del premio del sorteo de mi amiga Sara con productos de Italian Delicat del que ya os he hablado en alguna otra ocasión. Es una pasta exquisita, de sabor muy característico pero delicado, y con una textura maravillosa, que resiste muy bien los condimentos complejos como éste pero también va estupendamente con una salsa de tomate sencilla, o un ragù de carne, etc.

(Paréntesis: Conste que no colaboro con Italian Delicat y no me pagan por decir esto. Mi amiga Sara ya les representa estupendamente. En realidad ya no colaboro con ninguna marca, de modo que las opiniones sobre cualquier producto que aquí comparta serán completamente desinteresadas salvo que indique lo contrario)





Preparación:

Ponemos la calabaza sobre una bandeja de horno forrada con papel de cocina. La rociamos con poquísimo AOVE y la horneamos a 180º durante 5-6 minutos. No debe quedar blanda, debe estar apenas tierna o de lo contrario se nos convertirá en papilla cuando estemos ligando la salsa y queremos que se vea entera.
Tostamos los piñones en una sartén a fuego moderado y reservamos.
Rehogamos la cebolla en aceite hasta que esté dorada. Añadimos la mitad de la salvia y rehogamos un minuto más. Retiramos del fuego y añadimos la calabaza, el queso azul cortado en cubitos y la mitad de los piñones.
Cocemos la pasta muy al dente (que le falten por lo menos 3-4 minutos) y colamos pero no en exceso. Reservamos una taza del agua de cocción de la pasta. La echamos en la sartén/rondón/etc donde tenemos la salsa y removemos con mucho cuidado para que se mezcle todo pero sin romper la calabaza y el queso. Si fuera necesario añadiremos un chorrito o dos del agua de cocción de la pasta.
Espolvoreamos con los piñones y la salvia que hemos reservado y llevamos a la mesa para comer este plato bien caliente.



Fuente: Nigella Lawson - Kitchen: Recipes from the heart of the home.







13 comentarios:

Rosaleda (Maria Begoña) dijo...

Tienes toda la razón, tenemos un otoño raro, aunque para mi, y por aquí el otoño queda muy muy lejos.

En casa solemos tomar la calabaza dulce o en crema, poco más, pero me ha gustado la combinación de esta receta, así que con tu permiso, me la llevo para probarla.

Besos

Federica dijo...

Che bella la foto di quella ragnatela :) Non che ami i ragni, ma le ragnatele sono davvero delle piccole opere d’arte della natura. Quasi quanto il tuo piatto di tagliatelle autunnali, rustiche e gustose. Mi farei coccolare dal loro abbraccio :) Un bacione tesoro, buon we

jose manuel dijo...

Una pasta muy interesante, y los ingredientes que has usado fantasticos.

Saludos

Chez Silvia dijo...

Esta pasta me ha enamorado!! suelo hacer pasta con calabaza y otras verduras, pero lo del toque de roquefort me ha matado, tengo pasta, esta no la buscaré, tango calabaza pero no el queso, me la llevo por que caerá pronto. Es una receta muy otoñal,con ella podría venir el otoño, que en Barcelona hace un calor que te mueres!!! preciosas fotos!!Muaks!!!

eu dijo...

Que fotos más preciosas, y la mezcla de la calabaza con queso azul la tengo que probar, sin falta.

Un beso,

Carlos Dube dijo...

Caray Fabi, me encantan las fotos de este post, desde la última de la pasta hasta todas las de tu visita al parque...

Yo ayer en casa trabajando como loco con el blog, este fin de semana me marcho, y no voy a poder cocinar ni escribir nada. No me importa, porque al final no fue tan duro, hicimos 3 preparaciones muy ricas, y no te creas, esto no suele ocurrir :).

Y sobre tu preparación, que es a lo que hemos venido a verte, sólo decirte que me encanta, los ingredientes, cómo conjuntan e imaginarme su sabor.

Tengo que retomar las preparaciones con salvia, tengo una historia de amor y odio con ella, y es muy injusto tener proscrita de mi cocina.

Un saludo.

Marivi dijo...

Gracias por tu paseo por el Retiro, la ultima que pasee por alli fue en Julio poco antes de ir a una boda.

Nunca he utilizado la calabaza asi, he hecho bizcochos, sopas y curries. Te ha quedado fantastica, y siendo de Nigella seguro que muy buena. Ah y recomendada por ti, que eso tambien es sello de garantia!!!
Besos

Cavaru dijo...

Hola preciosa! Esta receta es de esas que tengo que hacer sí o sí,me encantan los ingredientes que lleva y por supuesto la voy a copiar sin ningún pudor!!
Las fotos muy bonitas,este año el otoño se está resistiendo a llegar,por aquí sigue haciendo bastante calor.

Un abrazo

Miss Migas dijo...

el contraste dulce de la calabaza con el picorcito del queso azul seguro que queda delicioso.
Besos

Brétema dijo...

Fabulosa esta receta de pasta. Aquí también hace mucho calor, de hecho he paseado más por la playa estos días que en todo el verano.
Un abrazo

Pilar dijo...

Tus fotos hacen que quiera preparar la receta y comerla ya. Debe ser una delicia. Besos.

Sara dijo...

Nena, te ha quedado una pasta genial. Nos ha encantado, a Jesús, de Italian Delicat, y a mi...me dice que te de las gracias y un besote.
Tu nena tiene que estar para comérsela!

Paula dijo...

yo le cambio el queso y no hace falta ni fregar el plato, jajaja

Besos wapa, Paula
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