
Con esta receta participo en el concurso de Sonia (L'Exquisit) cuyas bases podéis consultar pinchando en el badge que veréis en la barra derecha de este blog.
De este pincho me gustaría deciros un par de cosas.
La primera, que no soy partidaria de las espumas, de los humos, de las perlas, y todo ese tipo de cosas que proliferan tanto en la cocina actual. Siempre dije que me gustaba la cocina moderna y mira por dónde, he descubierto que soy más bien tradicional.
Pero eso no quiere decir que no me guste de vez en cuando darle un aire diferente a las cosas, como en este caso. La receta la vi hace tiempo en una página francesa que me encanta, enviedebienmanger.fr, y me pareció buena idea para darle otra interpretación a un plato que me encanta, la ensalada caprese.
La caprese es lo primero que comí cuando aterricé en Italia por primera vez, y fue un impacto brutal para mis sentidos. Os parecerá una exageración pero fue así: el aroma de la albahaca recién cortada de la soleada terraza de mi amiga Laura y la mozzarella de búfala fresquita y cremosa, junto con unos tomates maravillosos de huerta, de esos que saben y huelen a tomate, todo ello acariciado por un buen aceite de oliva... En fin, me sentí como transportada, el aroma de esta planta me cautivó, me hacía sentir una especie de embriaguez, como si me diera vueltas la cabeza, pero sin dejar resaca. Durante los días siguientes recuerdo que hacía lo posible para que todo lo que me comía llevara albahaca. También en esos días probé mi primer pesto auténtico, hecho al mortero con hojas de albahaca expresamente traídas de Génova, no se puede pedir más...
La segunda cosa que os quería contar es que en la preparación de este pincho me "ayudó" Bianca, pero de una manera un tanto peculiar: robándome los colines mientras yo intentaba hacer las fotos, o volviéndolos a colocar de cualquier manera, o dándome besitos y tirándome del brazo mientras yo intentaba enfocar los vasitos con el móvil... Pero lejos de perder la paciencia me reí un montón y las fotos no han salido tan mal después de todo, no?
Por cierto una de sus últimas ocurrencias: hace poco estaba corriendo en círculos y gritando a todo pulmón cuando le preguntamos "Bianca, por qué gritas tanto?" Y ella, por supuesto también gritando, contesta "Para oírme!"

Y ahora sin más preámbulos os dejo la receta de estos vasitos, que son sencillos y rápidos de hacer y que se pueden dejar hechos con antelación.
Ingredientes para 6 chupitos:
Gelatina de tomate
6 cucharadas soperas abundantes de tomate natural triturado
0,5 grs de agar-agar
Sal
Pimienta
Nuez moscada
Crema de mozzarella
1 mozzarella pequeña
3 cucharadas de queso Philadelphia
Falso pesto
4 cucharadas de AOVE
15 piñones picados más bien gruesos
1 cucharada sopera de albahaca fresca picada
1/2 cucharada opera de queso parmesano
Preparación:
Gelatina de tomate
Calentamos el tomate en un cazo junto con el agar-agar hasta que éste se haya disuelto completamente, unos 4 minutos en total. Lo echamos en los vasitos, dejamos enfriar y metemos en la nevera para que cuaje.
Crema de mozzarella
Procesamos la mozzarella con el queso Philadelphia a velocidad moderada. Dejamos en la nevera dentro de una manga pastelera con boquilla ancha hasta el momento de usar.
Falso pesto
Mezclamos todos los ingredientes y dejamos reposar 15 minutos para que se integren los sabores.
Montaje:
Sobre la gelatina de tomate escudillamos un poco de crema de mozzarella. Alrededor hacemos un cordón con el falso pesto. Servir fresco.