martes, 20 de enero de 2015

Peanut butter Bundt Cake



Es un poco tarde para felicitaros el año? :-)

No tengo excusa válida para esta ausencia tan prolongada, excepto que cuanto más tiempo tengo peor me organizo. Me explico: Cuando estaba casi todo el día fuera trabajando aprovechaba mejor el tiempo que tenía entre semana, y no digamos el del fin de semana. Cocinaba más y mejor, fotografiaba más… Y ahora que soy mi propia jefa y no tengo horarios no saco tiempo para nada. En fin, que entre mis propósitos más importantes para este año 2015 que comienza está el de organizarme mejor, comer más sano, retomando para ello la cocina y la repostería, y hacer muchas, muchas fotos, y no sólo de comida. Lo conseguiré? Ays, quién sabe… Enero ya casi se ha ido… Como el resto del año vaya igual de rápido no sé yo…

La receta de hoy es del primer libro de mi amiga Bea Roque, “El rincón de Bea.” Como ya he dicho en otros posts no sólo es una preciosidad de libro, es que es un básico que no puede faltar en la biblioteca de quien se inicie en la repostería, porque todas sus recetas están fenomenalmente explicadas, y son infalibles porque Bea es muy concienzuda y jamás publica una receta que no haya sido cuidadosamente medida y testada para que salga perfecta. Doy fe. Me he hecho la mitad de las recetas del libro y todas sin excepción son increíbles.

Este cake es húmedo y denso como a mí me gusta. Me encantan los cakes que no necesitan relleno ni almíbar, que son una delicia por sí solos. Este lleva un pequeño añadido para hacerlo más goloso, el sirope de chocolate. Es la primera vez que lo hago casero, y el resultado merece la pena. Es facilísimo de hacer, si utilizamos un buen cacao el sabor y el aroma son increíbles, y además nos ahorramos un montón de azúcar y conservantes. Probablemente no engordaremos menos pero al menos nuestra conciencia se siente mejor al saber que estamos comiendo algo más sano, no?

No me digáis nada de la foto porque es de I phone, y casi ni me da tiempo a hacerla, pero como tengo tantas recetas pendientes y no sé cuándo voy a repetir ésta, al menos así os hacéis una idea de cómo queda.

Venga, manos a la obra, y ya si eso en febrero nos ponemos con la operación bikini :-)

Peanut butter Bundt Cake  (Bundt Cake de mantequilla de cacahuete)

Ingredientes:

125 gramos de mantequilla
250 gramos de mantequilla de cacahuete
200 gramos de azúcar moreno
3 huevos grandes
300 gramos de harina
1 cucharadita de polvo de hornear (Levadura química, Royal)
1/2 cucharadita de bicarbonato
1/2 cucharadita de sal
1 cucharadita de extracto de vainilla
250 ml de nata fresca
90 gramos de nueces picadas en trozos pequeños

Para el sirope de chocolate:

300 ml de agua
170 gramos de cacao en polvo sin azúcar
390 gramos de azúcar
1/2 cucharadita de vainilla en pasta
Una pizca de sal

Preparación:

Primero hacemos el sirope.

Ponemos el agua con el cacao y el azúcar en una cacerola de tamaño mediano que tenga el fondo grueso (Yo utilizo una cocotte) Llevamos a fuego medio removiendo constantemente con una espátula para que no se pegue.

Dejar hervir durante 5 minutos a fuego medio. Pasado ese tiempo retiramos del fuego, añadimos la vainilla y la sal, removemos para que se mezclen y dejamos templar.

Para hacer el Bundt Cake:

Precalentamos el horno a 170º.
Engrasamos un molde de Bundt Cake de 25 cm de diámetro con spray antiadherente o con aceite de oliva que extenderemos con una brochita.
Tamizamos juntos la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal. Reservamos.
Batimos las dos mantequillas en el robot a velocidad alta junto con el azúcar hasta obtener una mezcla uniforme y cfremosa.
Añadir los huevos ligeramente batidos de uno en uno, esperando a que se integren bien antes de añadir el siguiente, mezclando a velocidad media.
Incorporar la harina en tres tandas alternando con la nata.
Volcar la mezcla en el molde y hornear durante 40-50 minutos, hasta que al introducir una brocheta en el centro ésta salga completamente limpia y el cake se desprenda de los lados del molde. 
Sacar del hormno, dejar reposar 10 minutos sobre rejilla y darle la vuelta. Dejar enfriar completamente antes de servir decorado con el sirope de chocolate.

Fuente: “El rincón de Bea - Apasiónate por la repostería.” Bea Roque.

Nota: El sirope que no utilicemos para decorar la tarta se puede conservar en el frigorífico hasta dos meses. No vale echarme a mí la culpa de vuestros kilos de más si decidís comeros el sobrante a cucharadas como si no hubiera un mañana. Estáis advertidos.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Cupcakes daiquiri de grosella


Esta receta la podéis encontrar en el número de diciembre de Threef del que os hablé aquí, en mi post anterior.
Un postre sencillo y elegante para quedar bien en una comida o cena familiar y no complicarse mucho la vida.

Cupcakes daiquiri de grosella


Ingredientes para 10 mini cupcakes

Para los cupcakes:

60 gramos de mantequilla blanda
2 cucharadas de AOVE
120 gramos de azúcar
1 huevo
Ralladura de 1/2 limón
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
2 cucharaditas de grappa (aguardiente) de grosella
240 gramos de harina
1/4 cucharadita de sal
1 1/2 cucharaditas de levadura química (Levadura en polvo, Royal)
100 ml de leche


Para el buttercream:

150 gramos de mantequilla blanda
300 gramos de azúcar glace
1/2 cucharadita de ralladura de limón
2 cuchardas de leche
2 cucharadas de zumo de grosella

Decoración

Racimos de grosella



Preparación

Buttercream:
Procesar juntos todos los ingredientes. Conservar en el frigorífico hasta el momento de utilizarlo.


Cupcakes:

Precalentar el horno a 180ºC.
Mezclar la leche, la grappa y la vainilla y reservar.
Tamizar la harina, el sal y la levadura y reservar.
Procesar la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema blanca y lisa. Añadir el aceite en forma de hilo, después el huevo ligeramente batido, y a continuación la mezcla de ingredientes secos alternando con la mezcla de leche, grappa y vainilla.
Verter la mezcla en cestillos de cupcake y llenarlos hasta los 2/3 de su capacidad. Hornear durante unos 20 minutos. Enfriar sobre una rejilla.
Cuando estén completamente fríos, glasear con el buttercream y decorar con los racimos de grosella.



lunes, 1 de diciembre de 2014

Threef especial diciembre - Empieza el adviento



(Scorrere giù col mouse per la versione in italiano)

Es un hecho incontestable: La Navidad está a la vuelta de la esquina, el 2014 tiene sus días contados. Para muchos ya empieza la vorágine de las compras, la lotería, las comidas de empresa… Yo tengo la suerte de estar bastante alejada de todo eso pero siento los nervios y la emoción que me contagia una personita de 7 años que no ve la hora de que llegue la Navidad.



Desde que mi hija tenía 3 años, en casa siempre ponemos calendario de Adviento, eso hace más fácil ir contando lo días… Aunque la pregunta de cuánto falta para Navidad y para los regalos surge varias veces cada día… Y cada noche… A pesar de que aún no ha terminando de recibir regalos por su cumpleaños, que está aún muy reciente!



Hoy quiero compartir con vosotros el número de Navidad de Threef. Si leéis la revista habitualmente, sabréis que Threef no sigue modas ni calendarios, ni tampoco celebra festividades, pero en esta ocasión alguien se ha dejado la ventana abierta y ha entrado en la redacción un viento fresco que anunciaba la nieve, un aroma a chocolate caliente y a especias, un velo cálido de harina y cereales del pan que alguien estaba horneando cerca… Por eso este número es tan especial para todos los que hemos trabajado en él. Es acogedor como el fuego de la chimenea, reconfortante como una taza de chocolate caliente, y acaricia el alma y los recuerdos como el pan recién hecho…

Yo he tenido la suerte de leerlo antes de que saliera, al igual que el resto del equipo, pero pienso releerlo sin prisa, de noche junto a mi chimenea, mientras planifico mi Navidad y me recupero del trajín del día. Os invito a leerlo, aquí tenéis el link, y como siempre, si alguien quiere que le traduzca alguna receta o algún artículo no tiene más que pedírmelo y se lo hago llegar por mail.

La receta de hoy es una de mis colaboraciones en este número.


È un fatto incontestabile: Il Natale è ormai dietro all’angolo, il 2014 ha i suoi giorni contati. Molti adesso si sentono inghiottiti da un vortice di spese, di lotteria, di pranzi e cene aziendali… Io sono fortunata perché sono abbastanza lontana e isolata da tutto ciò, ma sento l’anticipazione e l’ansia che mi trasmette una personcina di 7 anni che non vede l’ora che arrivi il Natale.

Da quando mia figlia aveva 3 anni, a casa mia si appende sempre il calendario dell’Avvento, questo rende più facile il conteggio… Ma la domanda su quanto manca sorge più volte al giorno… Anche se non ha finito di ricevere regali di compleanno, che è ancora recente!

Oggi voglio condividere con voi il numero di Natale di Threef. Se seguite la rivista, sapete che Threef non si piega alla moda o al calendario, e non festeggia ricorrenze, ma in questa occasione qualcuno ha lasciato la finestra aperta ed è entrato nella redazione un vento freddo che annunciava la neve, un profumo di cioccolata calda e di spezie, un velo caldo di farina e cereali del pane che qualcuno stava infornando lì vicino… Ecco perché questo numero è così speciale per tutto quelli che ne abbiamo partecipato. È accogliente come il fuoco del caminetto, rassicurante come una tazza di cioccolata calda, e accarezza l’anima e i ricordi come il pane appena sfornato… 

Io ho avuto la fortuna di leggerlo prima che uscisse, come il resto di collaboratori, ma intendo rileggerlo senza fretta la notte, vicino al caminetto, mentre organizzo il mio Natale e mi riprendo dal via vai della giornata. Invito tutti a leggerlo e a godersi questa meraviglia di numero, ecco il link:

La ricetta di oggi fa parte del mio contributo a questo numero meraviglioso.

Mini donuts integrales de chocolate y jengibre

Ingredientes para 35 unidades:

150 gramos de harina integral
50 gramos de harina de avena
3 cucharaditas de levadura en polvo (Levadura química, Royal)
1 cucharadira de jengibre en polvo
125 gramos de yogur griego
60 gramos de mantequilla derretida
3 cucharadas de azúcar moreno
4 cucharadas de agua
10 cucharadas de leche desnatada
250 gramos de chocolate de cobertura cortado o rallado
50 gramos de jengibre confitado

Preparación:

Mezclar todos los ingredientes  en un bol grande y mezclar sólo lo necesario para que quede todo unido.
Calentar la donutera y proceder según las instrucciones del fabricante.
Poner la mezcla en una manga y rellenar las cavidades de la máquina. Cocer durante 4 minutos.
Dejarlos enfriar sobre una rejilla.
Fundir el chocolate y la mantequilla. Dejar que se temple la mezcla y verterla sobre los mini donuts. Decorar con el jengibre confitado cortado en cubitos.



Ciambelline integrali con cioccolato fondente e zenzero


Per 35 ciambelline

Ingredienti

150 grammi di farina integrale
50 grammi di farina di avena
3 cucchiaini di lievito in polvere
1 cucchiaino di zenzero in polvere
125 grammi di yogurt greco
60 grammi di burro fuso
3 cucchiai di zucchero di canna grezzo
4 cucchiai di acqua
10 cucchiai di latte scremato
200 grammi di cioccolato fondente tagliato a pezzetti
50 grammi di zenzero candito

Preparazione

Mescolare tutti gli ingredienti in una ciotola capiente senza impastare troppo, solo il necessario per amalgamare il tutto. 
Accendere la macchina per ciambelle ed eseguire le istruzioni del fabbricante per la cottura.
Versare l’impasto in un sac à poche e riempire le cavità della macchina. Cuocerle per 4 minuti.
Disporre le ciambelline su una graticella per farle raffreddare.
Fare una glassa sciogliendo il cioccolato insieme al burro. Fare intiepidire.

Quando saranno completamente fredde, versare la glassa sulle ciambelline e decorare col zenzero candito tagliato a tocchetti.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Cookies de castañas y chocolate de Dan Lepard


Scorrere giù col mouse per la versione in italiano in blu dipinta di blu :-)


Edito esta receta para participar en el concurso organizado por mi queridísima amiga Fausta Lavagna, que junto con Cinzia Donadini ha escrito cuatro libros preciosos titulados "Matices del gusto", recogidos en un cofre chulísimo que aquí en España sale a la venta en Amazon el 13 de noviembre y que me gustaría ganar, faltaría más! ;-)



Cada libro representa una familia de colores y trata sobre un tipo de plato en concreto:



Amarillo/Naranja: Primeros platos
Rojo/Rosa/Morado: Segundos:
Verde: Aperitivos y Guarniciones
Blanco/Negro/Marrón: Dulces y postres

Como buena chocoadicta, participo en esta última categoría con unas cookies de chocolate y castañas de Dan Leppard que publiqué hace unos meses. Deliciosas y apropiadas ahora que las castañas empiezan a verse por los mercados, pero fáciles de hacer con crema de castañas envasada.



Edito questa ricetta per partecipare al contest organizzato dalla mia carissima Fausta Lavagna, che insieme a Cinzia Donadini ha scritto quattro libri meravigliosi intitolati "Sfumature del gusto", raccolti in un bellissimo cofanetto da noi in uscita dal 13 novembre e che vorrei tanto vincere, ci mancherebbe altro! ;-)



Ogni libro rappresenta una famiglia di colori e tratta su una categoria di piatti:



Giallo/arancio: Primi piatti
Rosso/rosa/viola: Secondi piatti
Verde: Antipasti e contorni
Bianco/nero/marrone: Dolci e dessert




Da brava chocaholic, partecipo in questa ultima categoria con una ricetta di Dan Leppard, cookies di castagne e cioccolato. Deliziose e appropriate in questo periodo, quando le castagne cominciano a apparire nei mercati, ma semplici da fare con la versione confezionata.


Cookies di castagne e cioccolato


125 grammi di burro rammollito
250 grammi di crema di castagne confezionata
125 grammi di cioccolato fuso
75 grammi di zucchero a velo
2 tuorli
225 grammi di farina

Preparazione:


Imburrare due teglie da forno e federare con la carta, così da impedire che la carta si mueva mentre diamo forma ai biscotti. 
Preriscaldare il forno a 170º.
Setacciare la farina.
Frustare il burro fino a darlo diventare una crema. Aggiungere la crema di castagne, il cioccolato tuso e i tuorli uno per volta. Per ultimo, aggiungere la farina e mescolare con delicatezza. Inserire l'impasto in una sac à poche e fare delle formine a zig-zag di 5x10 cm circa. Cuocere per 25-30 minuti, o fincché i bordi dei biscotti saranno leggermente dorati.
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El invierno va tocando a su fin, o quizá soy yo que me empeño en ver las pistas con las que la primavera se va anunciando: Días más largos, almendros ya en flor, tardes inesperadamente cálidas que invitan a quitarse el suéter y a disfrutar del sol antes de que llegue el momento de huir de él como si fuéramos vampiros y refugiarnos bajo el aire acondicionado hasta septiembre al grito de "No nos moverán!"
Perdonad, tengo una percepción algo alterada del clima y de las estaciones que entiendo casi nadie comparte (En el fondo de mi corazoncito quiero pensar que habrá por ahí otros frikis del frío/damnificados del verano)


Pero este invierno en concreto ha sido especialmente pródigo en muerte y destrucción, así que por una vez estoy deseando que llegue la primavera, y mientras que se decide yo continúo mi eterno idilio con el chocolate y sigo investigando sobre nuevas maneras de mantener la línea. Eso sí, curva.

Cookies de castañas y chocolate de Dan Lepard

(Porque no sólo de pan vive el hombre)


Ingredientes:

125 grs de mantequilla ablandada
250 grs de crema de castañas envasada
125 grs de chocolate de cobertura derretido
75 grs de azúcar glace
2 yemas de huevo
225 grs de harina




Preparación:

Engrasar ligeramente dos bandejas de horno con mantequilla o aceite y forrarlas con papel sulfurizado (Esto impedirá que el papel se mueva mientras damos forma a las galletas con la manga pastelera) Reservar.
Precalentar el horno a 170º.
Tamizar la harina y reservar.
Batir la mantequilla hasta que esté blanca y cremosa. Añadir la crema de castañas, el chocolate previamente derretido y templado, el azúcar glace y las yemas de huevo una a una. Por último incorporar la harina y seguir batiendo sólo hasta que ésta se haya integrado completamente y tengamos una masa densa pero manejable que introduciremos en una manga pastelera (Yo he usado una de 40 cm y ha cabido sin problemas toda la masa, y le he colocado una boquilla Wilton 1M) y que escudillaremos haciendo zig zag de forma que nos queden unas galletas de unos 5x10 cm y que hornearemos durante 25-30 minutos, o hasta que estén crujientes y los bordes estén ligeramente dorados.
Recordad los que no tenéis mucha experiencia horneando galletas: Vale más quedarse corto un par de minutos que pasarse. Es la diferencia entre una buena galleta y un adoquín.

Al sacarlas del horno las dejaremos enfriar completamente sobre rejilla. Desde ya advierto que esto es prácticamente imposible porque el olor de estas cookies es lo que el canto de las sirenas era antaño para los marineros. Cómo resistirse?

Dice Dan Lepard que estas cookies son perfectas con helado de vainilla y salsa de chocolate caliente. Sólo de pensarlo siento que me tiemblan las piernas y tengo que repetirme a mí misma: "En otra ocasión, darling, en otra ocasión."

Feliz semana a todos. Feliz Carnaval.

Fuente: Dan Lepard para theguardian.com



jueves, 25 de septiembre de 2014

La vuelta al cole... Casi en Navidad



Casi no puedo creer lo rápido que se me ha pasado el mes de septiembre.

El día 1, mi penúltimo día de vacaciones, salió el último número de Threef y por primera vez no he publicado un post para celebrarlo…
Es un número dedicado a la cocina de aprovechamiento, hay un montón de recetas rápidas y fáciles para abrir la nevera y transformar unos restos de cualquier cosa en algo especial. Os recomiendo que le echéis un vistazo y como siempre, si alguien necesita ayuda con la traducción de alguna receta, mía o de las compañeras, me ofrezco encantada.
Os dejo el link a la revista, que la disfrutéis!



En próximos posts compartiré con vosotros algunas recetas de este número de Threef y del anterior.

El título algo extraño de este post se debe a que tengo la sensación de que aún no he aterrizado del todo en la realidad, y sin embargo la Navidad está a la vuelta de la esquina y no sé cómo organizarme para hacer todo lo que quiero hacer antes de que acabe el año.

Parece un poco tarde para hablar de vacaciones, pero las de este año merecen una mención especial porque han sido maravillosas. Este año he vuelto a la comarca de Las Merindades y he visitado muchos lugares que el año pasado se me habían quedado pendientes, y he disfrutado doblemente porque a mi hija le han gustado nuestras excursiones tanto como a mí. Va a resultar cierto que quiere ser arqueóloga como ella dice!

No voy a poneros aquí 500 fotos pero sí algunos momentos significativos que recordaré siempre, y una receta, preparada durante las vacaciones para compartir con unos amigos estupendos que hemos hecho este año, Roberto, Marisa y su inseparable Naya, una pitbull negra, buena y traviesa como una niña con la que mi hija ha disfrutado un montón. Coincidimos con ellos sólo tres días pero pasamos unas tardes estupendas hablando de lo divino y de lo humano y para despedirnos nos despachamos el bundt cake de la foto que encabeza este post. Sólo pude hacer esa foto y a la carrera, porque se puso a llover en el momento en que saqué la tarta al jardín. Cuando la repita pondré foto del corte.

Las Merindades tienen para mí el efecto de un bálsamo. Regreso de allí con las retinas llenas de bosques verdes, de campos amarillos con la mies ya trillada, de girasoles que se resisten a agostarse...






Cuando dejo Las Merindades y vuelvo a casa, el alma me rebosa de la paz que me dan el murmullo del agua, las piedras antiguas y las historias que encierran, y ese cielo… Cuando la noche está despejada, está tachonado de estrellas, todas las que en Madrid no podemos ver por culpa de nuestros veinte millones de farolas. 

Han pasado tres semanas desde que volví, pero me gusta seguir mirando las fotos y evocar esos días… Me tiene enamorada esta tierra, y siento una rabia, una tristeza y una impotencia enormes cuando pienso que por beneficios económicos que para nada van a revertir en la comarca, unos pocos van a permitir que revienten su suelo con explosivos y con inyecciones de aguas residuales para buscar gases alternativos. Y esto lleva la firma del ministro Soria. Al que si un día veo en persona probablemente intente quitarle el apellido a hostia limpia, porque lo deshonra.

Os dejo con la receta del bundt y al final algunas fotos de las vacaciones.

Sed felices. Buen fin de semana!

Bundt cake de chocolate con frutos rojos y glaseado de ron 

Ingredientes:

375 gramos de harina
25 gramos de cacao puro en polvo
225 gramos de mantequilla blanda
2 cucharadas de AOVE
3/4 de cucharadita de levadura en polvo
3/4 de cucharadita de bicarbonato sódico
1 cucharadita de extracto puro o pasta de vainilla, o las semillas de una vaina de vainilla
1 cucharada sopera de pasta concentrada de fresas
250 ml de buttermilk (Se puede sustituir por leche y vinagre. Echamos en la jarra medidora una cucharada sopera de vinagre y completamos con leche hasta los 250 ml)
25 gramos de arándanos rojos deshidratados
25 gramos de fresas deshidratadas
25 gramos de cerezas deshidratadas
50 gramos de gotas de chocolate

Glaseado de ron: 

200 gramos de azúcar glace
1-2 cucharadas de ron blanco

Preparación:

Precalentar el horno a 180º.
Engrasar un molde de bundt con spray antiadherente, mantequilla o aceite.
Tamizar juntos los ingredientes secos y reservar.
Procesar en el robot o KA la mantequilla con el azúcar hasta que ésta se disuelva y obtengamos una crema. Añadir el aceite en hilo, a continuación la vainilla y la pasta de fresa.
Bajar la velocidad y añadir los ingredientes secos en 3 tandas, alternando con el buttermilk y terminando con los ingredientes secos.
Por último mezclar a la masa los frutos rojos y las gotas de chocolate suavemente, con ayuda de una espátula.
Verter la masa en el molde, alisar la superficie, pinchar con una brocheta para eliminar posibles burbujas de aire y hornear durante 45-50 minutos. Dejar enfriar 10 minutos antes de desmoldar sobre una rejilla y decorar inmediatamente con el glaseado. Decorar con frutos rojos.
Aviso: Hay que ser muy, pero muy hombre para esperar a que se enfríe. El aroma que desprende es insoportablemente bueno…


ESPINOSA DE LOS MONTEROS


Día de mercado. Me fascinan los mercados de los pueblos y charlar con los vendedores.
El señor de los quesos le gruñó un poco a la clienta a la que atendió antes que a mí, supongo que por lo poco que le compró (Le hizo partir un queso para llevarse 150 gramos), pero yo debí de caerle en gracia porque me llevé un queso entero (El que veis en la báscula, y ojo a la báscula!) y una miel maravillosa. Me dijo un montón de piropos y como despedida sentenció: "Este año muchas camisas se quedarán sin cuello. Esperemos que no sean ni la tuya ni la mía." Así sea, gentil caballero.



Torre de Cantimplor, o de Cantinflor, o como la conocen en Espinosa, torre de la Berrueza. Es una casa particular, de hecho el enfoque un tanto extraño de la foto se debe a que en la terraza había un tendedero plegable que no quería tener que eliminar con PS.




Las primeras granadas. Qué ganas de otoño...





SAN PANTALEÓN DE LOSA

No hay palabras para describir lo que se siente cuando vas llegando a Losa por la carretera y emerge como de la nada una roca gigantesca en forma de proa de barco, y sobre ella una ermita diminuta. A la entrada de la ermita, un atlante que representa a Sansón y una serpiente de trazos geométricos flanquean al visitante en su entrada, bajo unas arquivoltas únicas en España, talladas con una serie de figuras llamadas "emparedados" y que, efectivamente, son personas emparedadas en un muro. No es más que un detalle de los muchos que hacen único este templo y en los que no me quiero extender porque éste no es un blog de arte (Lo que me faltaba ya era abrir un tercer blog. No puedo ni con dos!)
N.B. Queridos Reyes Magos: En lo que va del 2014 he sido muy buena y creo que me merezco un gran angular y un zoom potente... En serio, lo necesito para vivir...




PUENTEDEY

Dicen que el dedo de Dios fue quien horadó la roca para construir este increíble puente natural. Yo me lo creo. Y según reza el cartel a la orilla del río, sólo por estar ahí he conseguido la inmortalidad. A partir de ahora podéis llamarme Fabi Highlander...




SAN ESTEBAN DE GORMAZ (SORIA)

Soria es una provincia que me tiene fascinada desde hace años y que nunca termino de ir a conocerla a fondo. Pero uno de estos días voy a dejarme de incursiones y la voy a invadir en toda regla. 
Este año me acerqué a San Esteban de Gormaz en lo que puede parecer un viaje absurdo, puesto que San Esteban está mucho más cerca de Madrid que de Villarcayo, donde yo veraneo, pero el mercado medieval no se celebra cuando a mí me viene bien sino cuando le toca, y como no quería perdérmelo, allá que fuimos. Mereció la pena. El pueblo es precioso, el ambiente alegre y bullicioso a más no poder, y estoy convencida de que hasta allí me siguió uno de mis ángeles de la guarda. Os lo explico dentro de un momento, en la siguiente etapa del recorrido.





BURGO DE OSMA

A 14 kilómetros de San Esteban de Gormaz, cómo desaprovechar la ocasión de visitar esta joya arquitectónica? Así que después de un agotador día de mercado nos fuimos allí a pasar la tarde. Llegamos, aparcamos, echo mano de la cámara de fotos... Y la cámara de fotos no está. Grité, blasfemé en todos los idiomas que conozco y en los que no conozco también, e hice la única cosa sensata que se podía hacer: Subirme otra vez al coche y volver a San Esteban de Gormaz pisándole como si no hubiera un mañana. No creo que ni Fernando Alonso me hubiera superado. Me bajé del coche casi sin aliento, fui corriendo a donde estuve aparcada... Y allí estaba. El estuche intacto. La cámara. Los objetivos. La tarjeta con un montón de fotos preciosas de mi hija, cosa nada fácil de conseguir porque es una modelo muy escurridiza. Ahora, a quien venga a decirme que los milagros no existen, tal y como diría mi adorado Ángel Sanchidrián, le administro dos pedagógicas hostias. Palabra de agnóstica.

Regresé a Burgo de Osma y antes de recorrerme esta joya de ciudad me tumbé en el prado, junto al río, me descalcé, me quité el sombrero y casi a punto de desmayarme, pensé: Qué suerte tienes, cabrona. Mucha suerte.

Una curiosidad: Sabíais que los gamusinos existen y se pueden comprar en Burgo de Osma? Son unas galletitas que empezaron a producirse en la zona hace poco más de un año y se les ocurrió ponerles ese nombre. El de uno de mis deportes favoritos: Cazar gamusinos. Adaptación castiza del sajón "Chasing cars around your head", o sea, perseguir coches dentro de tu cabeza. Lo cual tampoco es que tenga mucho sentido pero a mí me parece muy descriptivo.







MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE RIOSECO

Otra víctima más de la nefasta desamortización de Mendizábal, esta joya cisterciense sobrevive en pie a duras penas tras décadas de un expolio salvaje, pero está renaciendo gracias al trabajo y al cariño de cientos de personas entre voluntarios (La mayoría estudiantes de Bachillerato), docentes, servicios provinciales de limpieza y deforestación, etc. Yo tuve la inmensa suerte de visitarlo con una guía de excepción: Esther López Sobrado, profesora en Villarcayo y autora del libro "Santa María de Rioseco - El Monasterio Evocado", que por supuesto compré tras la visita y me llevé dedicado por Esther. Es una forma de colaborar con la inmensa y casi imposible tarea que aún hay por delante. Si queréis más información sobre cómo colaborar en el proyecto y cómo y cuándo visitar gratuitamente el monasterio, podéis verlo aquí.











OÑA

Sencillamente mágica. Fui por la exposición "El jardín secreto", que por segundo año consecutivo se encuentra en los jardines benedictinos, pero me fascinó el pueblo entero. Es como si en él se hubiese detenido el tiempo. Está lleno de casas en venta, muchas de ellas en ruinas. Ay si yo pudiera permitírmelo... Cómo me gustaría vivir en un sitio así...








ESCANDUSO: ROMÁNICO A PIE DE CARRETERA

A 3-4 kilómetros de "mi" casa del poblado de Tubilla de Villarcayo, hay un pueblecito semi-abandonado que se llama Escanduso. Cuando llegué estuve haciéndole unas fotos al exterior de la iglesia, y después crucé la carretera para ver el pueblo, muy poquitas casas y todas deshabitadas excepto una. La dueña de la casa se asomó y me faltó tiempo para darle los buenos días y pegar la hebra con ella. Me contó muchísimas cosas del pueblo, de cómo entre cuatro jubilados salvaron la iglesia de la podredumbre y la dejaron así de bonita... Y además es ella quien guarda las llaves, así que tuve la suerte de verla por dentro. Es la iglesia románica más pequeña de Europa. No sé dónde estará la iglesia más pequeña del mundo en general, pero viéndola desde fuera cualquiera pensaría que es ésta, verdad?



Y esto es todo por hoy. Si habéis llegado hasta el final de este post os merecéis un premio!
Espero que lo que os he mostrado os guste tanto como para acercaros a conocer Burgos y Soria. Están a la vuelta de la esquina y son dos trocitos de cielo en la tierra...