miércoles, 4 de junio de 2014

Threef magazine especial verano, una receta de helado y otras divagaciones



Scorrere giù col mouse per la versione italiana nel blu, dipinto di blu :-)

Mis cocottes languidecen en sus estanterías. Juraría que cuando paso cerca de ellas algunas me miran con rencor y a otras se les cae una lagrimilla.

Mis cortadores de galletas se están matando entre ellos. Los más veteranos me han demandado por falta de ocupación efectiva (Chiste de abogados) y los que están sin estrenar han desplegado delante de su mueble una pancarta donde se lee “Danos una oportunidad!!!!!”

Ayer sorprendí a la cubeta de la máquina de hacer helados dando saltitos para intentar meterse ella solita en el congelador. Y cuando la devolví a su funda me echó una mirada que no me gustó un pelo.



La donutera y la gofrera intentan atraerme desde el fondo del armario con sus cantos de sirena y no sé cuánto tiempo más podré seguir fingiendo que no las oigo, pero de momento resisto con toda mi fuerza de voluntad.

Qué decir de mis moldes de NordicWare. Esos ya ni me hablan, directamente me han pedido el divorcio.

Y todo esto para explicaros por qué tengo el blog abandonado, por qué no me atrevo a visitar los vuestros, por qué me conformo con ver lo que compartís en Facebook y Pinterest, y  con leer y releer los libros brillantes que escriben mis amigas como Bea Roque o Sandra Mañas, teniendo mucho cuidado de no babear encima de ellos: Porque estoy a dieta.

Sí, ya lo sé, lo habré dicho mil veces y otras tantas he tirado la toalla. Pero esta vez es diferente. No se trata de hacer dieta una temporada, es todo un nuevo estilo de vida que está dando unos resultados fantásticos y que comenzó el día en que reconocí que mi sobrepeso no era un problema sino un síntoma. Tenía que encontrar la manera de parar de comer compulsivamente pero sin esfuerzo, sin dolor y para siempre, y estoy muy feliz de haberla encontrado. Hablar de cifras puede resultar absurdo, pero me apetece decirlo: He perdido 14 kilos en 3 meses y ha sido muy fácil. Ahora viene lo difícil, los siguientes 10, que son los que llevan más tiempo instalados en donde no deberían. Y si la cosa se da bien puede que sean 15 kilos más en vez de 10, pero no quiero crearme expectativas que después no se cumplan y me generen la típica frustración que me hace ir corriendo a por la cuchara y el bote de Nutella.



De hecho en mi casa ya no hay Nutella, ni más chocolate que el que come mi hija, y cuando entro en la cocina lo hago con las orejeras puestas, de forma que con una mano abro la nevera para coger el filete de pollo y la ensalada,  y con la otra caliento la plancha para la carne, sin mirar mucho más a mi alrededor. Lo que se dice auténtica cocina de supervivencia. Pero no hay otra forma. Ya sé que podría seguir horneando y cocinando y dedicarme a regalar el prójimo el fruto de mi trabajo, o congelarlo para alguna ocasión especial. La teoría es muy bonita, pero está empíricamente contrastado el hecho de que soy incapaz de tal hazaña. Os admiro a las que podéis hacerlo, pero yo, si sé que tengo un bizcocho de chocolate en el congelador, lo veo hasta en mis sueños y mi espíritu no conoce la paz hasta que descansa enterito en mi panza. Y si hago algo para regalar tiene que pasar previamente el control de calidad, porque cómo voy a regalar algo que no esté lo suficientemente bueno? Tendré que asegurarme primero!



De modo que, siguiendo el consejo proverbial de que “quien evita la ocasión evita el peligro”, estoy sorteando ese peligro de comer mediante la estrategia de no generar nada comestible más allá del mencionado pollo a la plancha y poco más.

Y no estoy pasando nada de hambre, al contrario, como muchísimo más que antes y más veces al día. Y ésta va a ser mi forma de vida durante mucho tiempo, todo el necesario para cumplir el objetivo y después el que se requiera para mantenerlo. Y hablamos de 3-4 años para empezar.

Eso no quiere decir que de vez en cuando no pueda cometer un exceso, puedo y lo hago, a condición de cumplir determinadas pautas en los días siguientes. No hay nada gratis en esta vida.



Que si echo de menos la cocina y la repostería? Pues sí. Mucho. Tanto que casi duele. Pero estoy tan contenta de los resultados que voy consiguiendo que me compensa. El tiempo que ya no necesito para cocinar y fotografiar lo empleo en probarme la ropa que no podía ponerme desde hacía más de un año, en maquillarme y hacerme la manicura y la pedicura, puede sonar superficial pero hacía mucho tiempo que no disfrutaba cuidando de mí misma y me encanta. Además son actividades que no engordan :-)




Así que este post no es una despedida pero casi. Porque voy a publicar bien poco este verano, así que os recomiendo que si queréis estar al día de las escasas entradas que saldrán os suscribáis por e-mail o me sigáis la pista en Facebook.

Esperé 10 minutos a ver si la señora pelirroja se iba... Y me rendí.


Para matar el gusanillo de escribir estoy dándole vueltas a la idea de crear un blog para contar en clave de humor mi experiencia con esto de los kilos pero esto tengo que madurarlo un poco, porque sería algo muy personal y además no querría empezarlo y después dejarlo colgado. Pero si me lo planteo es porque pienso que quizá mi experiencia beneficie a otras personas que también se encuentren al borde del ataque de nervios por el tema del peso y que como yo, seguramente se hayan sentido muy incomprendidas y desorientadas.



Mientras le doy vueltas a éstas y a otras ideas voy a disfrutar del verano, que se presenta tranquilo en principio. Mi año sabático ha concluido, me he formado concienzudamente para volver a ejercer como abogado, especializándome en Derecho de Familia, y ya he inaugurado mi despacho en el centro de Madrid. 



Afronto esta nueva etapa profesional con mucha ilusión y encantada de ser mi propia jefa y poder llevar una vida en la que sólo manden los compromisos profesionales, sin horarios, sin soportar con el nudo en la garganta a jefes indeseables, sin depresión de domingo, sin temor a los lunes. Amo los domingos. Amo los lunes. Amo mi vida en este momento, aunque no sepa de qué voy a vivir el mes que viene.



Y después de haberos puesto al día de mis novedades en lo personal y en lo profesional y de explicaros por qué no voy a hacer ni publicar próximamente ninguna de las dulces perversidades que tengo en mi extensa lista de pendientes, os traigo para compensar una recetilla de las que aparecen en el especial de verano de Threef dedicado a la comida callejera. En esta ocasión he colaborado con tres recetas y con bastantes fotografías callejeras, así que en lugar de enseñaros todo junto en un post os traeré una receta cada vez y os invito a leer sosegadamente esta maravilla de número que nos inunda de luz y de aromas de verano.



Os dejo con la primera de las recetas. Hasta pronto!

Helado de cheesecake de fresas al aroma de rosas, menta y pimienta rosa.

480 ml de nata fresca
1 vaina de vainilla
115 gramos de queso crema tipo Philadelphia
3 yemas de huevo
130 gramos de azúcar
160 ml de fresas trituradas en puré
6 galletas tipo Digestive
1 taza de fresas cortadas en cubitos
2 rosas cristalizadas
6 granos de pimienta rosa
6 hojas de menta



Llevar a ebullición en un cacito la nata y retirarlo del fuego al primer hervor.
Hacer un corte longitudinal a la vaina de vainilla y extraer las semillas, que mezclaremos con la nata.
Batir con varillas en un bol el queso crema con los huevos y el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa a la que añadiremos la nata templada en forma de hilo, para que los huevos no lleguen a cocerse.
Poner el bol a baño maría y batir con varillas hasta que la mezcla espese y podamos cubrir con ella el dorso de una espátula o de una cuchara de madera. Retirar del fuego y dejar enfriar ligeramente.



Incorporar el puré de fresas, mezclar bien y dejar enfriar completamente a temperatura ambiente antes de cubrir el bol con film y dejarlo en la nevera durante al menos 6-8 horas (Mejor de un día para el otro) Al mismo tiempo, meter la cubeta de la máquina de helados en el congelador.
Pasadas las 6-8 horas, montar la máquina, echar la mezcla en la cubeta y dejar trabajar durante minutos. Cuando el helado esté listo, añadir las fresas cortadas en cubitos, las galletas que habremos partido un poco con las manos, las hojas de menta cortadas finas, los granos de pimienta rosa y las rosas cristalizadas que previamente habremos pulverizado. Remover con delicadeza y pasar la mezcla a un recipiente de metal apto para congelación y dejarlo reposar hasta el momento de tomarlo. Es conveniente sacarlo del congelador unos  minutos antes de servirlo.



Le mie cocotte languiscono nei loro scaffali. Potrei giurare che quando gli passo accanto, alcune mi guardano con rancore e ad altre scappa una lacrimuccia.

I miei tagliabiscotti si stanno ammazzando fra di loro. I più anziani mi hanno fatto causa per disoccupazione involontaria (Barzelletta da avvocati) e quelli che non ho adoperato neanche una volta hanno appeso un manifesto dove si legge “Dacci un’opportunità!!!!”

Ieri ho beccato il contenitore della gelatiera che saltellava cercando di introdursi da solo nel freezer. E quando l’ho rimesso dentro alla sua fodera mi ha lanciato uno sguardo che non mi è piaciuto per niente.



Le macchinette per le ciambelle e le cialde cercano di attirarmi dal fondo dell’armadio con i loro canti da sirena e non sò fino a quando potrò far finta di non ascoltarle, ma per ora resisto con tutta la mia forza di volontà.

Che dire dei miei stampi da torte della NordicWare. Quelli non mi rivolgono più la parola, mi hanno chiesto addirittura il divorzio.

E tutto questo per spiegarvi perché ho il blog abbandonato, perché non oso visitare i vostri di blog, perché mi accontento di vedere ciò che condividete su Facebook o Pinterest, e leggendo e rileggendo i libri brillanti che scrivono le mie amiche come Bea Roque o Sandra Mañas, facendo molta attenzione per non sbavarci sopra: Perché sono a dieta.

Sì, lo sò, lo avrò detto mille volte e altrettante mi sono arresa. Ma questa volta è diversa. Non si tratta di fare la dieta per un po’, ma di uno stile di vita tutto nuovo che mi stà dando ottimi risultati e che è partito il giorno in cui mi sono accorta che il sovrappeso non era un problema ma un sintomo. Dovevo trovare il modo per smettere di mangiare in maniera compulsiva ma senza sforzo, senza dolore e per sempre, e sono molto felice di averlo trovato. Parlare di cifre può essere assurdo ma vorrei dire che ho perso 14 chili in 3 mesi e che è stato molto facile. Adesso però arrivano le difficoltà, i prossimi 10, quelli che da tempo sono sistemati dove non dovevano.

E se tutto va bene possono essere 15 anzicché 10 chili, ma non voglio crearmi delle aspettative che dopo magari non riesco a compiere e finisce che vado di corsa a prendere un cucchiaio e il barattolo della Nutella.



 Infatti a casa mia non c’è più la Nutella, e non c’è altra cioccolata che quella che mangia mia figlia, e quando entro in cucina è con i paraorecchie, in modo da aprire il frigo con una mano per prendere il petto di pollo e accendere la piastra con l’altra, senza più guardarmi intorno. Quindi vera cucina di sopravvivenza. Ma un altro modo non c’è. Sò che potrei continuare a cucinare o infornare lecornie da regalare al prossimo, o da congelare in attesa di una data speciale. E la teoria è molto bella ma si è dimostrata inefficace nella pratica.

Ammiro quelli tra voi che sono in grado di agire così, ma io se ho una torta al cioccolato nel freezer me la vedo pure nei miei sogni e la mia anima non conosce la pace fincché non riposa tutta intera dentro alla mia pancia. E se faccio qualcosa da regalare, devo prima sottoporla al controllo qualità. Come faccio altrimenti per essere sicura che ciò che regalo è buono abbastanza? Dovrò accertarmi prima!



Così, seguendo il proverbio che dice “chi evita l’occasione evita il pericolo”, io scanso il pericolo di mangiare con la strategia di non produrre niente da mangiare che il suddetto pollo e roba del genere.

E non patisco la fame, anzi, mangio di più e più volte al giorno. E questo sarà il mio stile di vita per molto tempo, tutto l’occorrente per raggiungere il traguardo e poi quel che servirà per mantenermi. E parliamo di 3-4 anni minimo.

Questo non vuol dire che ogni tanto non possa permettermi uno strappo, posso e lo faccio, ma compiendo certe dritte i giorni successivi. Non c’è niente di gratis in questa vita.



Se mi manca la cucina e la pasticceria? Essì. Tanto. Quasi da far male. Ma sono così felice delle conquiste che man mano stò facendo che mi ripaga. Il tempo di cui non ho bisogno per cucinare e fotografare adesso mi serve per provare vestiti in cui non entravo da più di un anno, per truccarmi, farmi le manicure, che può sembrare banale ma era molto tempo che non prendevo cura di me stessa in questo modo e mi piace. Poi queste sono attività che non fanno ingrassare :-)




Questo post non è quindi un addio ma... quasi. Perché pubbliccherò pochi post questa estate, quindi vi consiglio di sottoscrivervi via mail se volete sapere quando ho pubblicato, o di seguire la mia traccia su facebook.

Ho aspettato 10 minuti per vedere se la signora dai capelli rossi si spostava... Ma mi sono arresa.

Per uccidere la voglia di scrivere stò pensando di aprire un blog dove raccontare con umore la mia esperienza con la dieta, ma su questo devo riflettere perché sarebbe qualcosa di molto personale e poi non vorrei iniziare questo blog per poi abbandonarlo. Ma lo stò considerando sul serio perché forse la mia esperienza può aiutare chi si trova nella mia stessa situazione, persone che si sentono come mi sono sentita io in passato, sull’orlo di una crisi di nervi, incomprese, disorientate.



Mentre rifletto su queste cose intendo godermi l’estate che si prospetta tranquilla. Il mio anno sabbatico è finito, ho studiato e lavorato sodo per riprendere dopo molto tempo a fare l’avvocato, occupandomi soprattutto di diritto di famiglia, ed ho già aperto il mio studio al centro di Madrid. 



Affronto questa nuova tappa professionale molto speranzosa e felice di essere la mia “boss.” Senza orari rigidi, senza sopportare col nodo alla gola un capo f.d.p. doc, senza la depressione delle domeniche, senza la paura del lunedì. Amo la domenica. Amo il lunedì. Amo la mia vita in questo momento anche se non sò di cosa vivrò il prossimo mese.



E dopo avervi aggiornato sulle mie novità dal punto di vista personale e professionale e di spiegarvi perché non intendo pubblicare le dolci perversità che attendono nella mia lunga lista di “da fare”, vi porto in compenso una ricetta di quelle che appaiono nello speciale estate Threef dedicato allo Street food. In questa occasione ho collaborato con tre ricette e tanti scatti delle strade di Madrid e non solo, quindi invece di farvi vedere tutto in un solo lunghissimo post vi porterò una ricetta per post en el frattempo vi invito a leggervi con calma questa rivista meravigliosa che ci inonda di luce e di profumi estivi.

A presto!



Gelato di cheesecake di fragole al profumo di rose, menta e pepe rosa

480 ml di panna fresca
1 baccello di vaniglia
115 grammi di formaggio crema tipo Philadelphia
3 tuorli
130 grammi di zucchero
160 ml di fragole tritate in purea
6 biscotti tipo Digestive
1 tazza di fragole tagliate a cubetti
2 rose cristallizzate
6 bacche di pepe rosa
6 foglie di menta



In un pentolino riscaldare la panna a fuoco medio. Ritirare al primo bollore, tagliare il baccello di vaniglia nel senso della lunghezza e aggiungerne i semi alla panna mischiando bene

In una ciotola frustare il formaggio con le uova e lo zucchero fino ad ottenere un composto cremoso (Due minuti circa) Aggiungere la panna bollente a filo, in modo da non far cuocere i tuorli.
Mettere la ciotola a bagnomaria. Mischiare con una frusta fincché la crema si addensa fino a coprire il dorso di un mestolo di legno. Rimuovere dal fuoco e continuare a girare la crema per farla raffreddare leggermente. 



Aggiungere le fragole in purea e mischiare bene. Coprire e lasciare raffreddare completamente a temperatura ambiente  per poi mettere in frigorifero durante almeno 6-8 ore. Tenere nel frattempo il contenitore della macchina per gelato nel freezer.


Versare il composto nel contenitore della macchina per gelato e lasciarla lavorare per 45 minuti. Quando il gelato sarà pronto, aggiungere le fragole tagliate a cubetti, i biscotti sbriciolati grossolanamente, le foglie di menta tagliate e le bacche di pepe rosa e le rose cristallizzate, entrambe polverizzate. Mescolare delicatamente e trasferire il gelato in un contenitore metallico adatto al freezer e tenerlo lì coperto fino al momento di consumarlo. Meglio ritirare il gelato dal freezer 10 minuti prima di servirlo.




domingo, 27 de abril de 2014

Cookies integrales de vainilla con frutos secos y arándanos


Hola a todos!
Vaya, cuánto tiempo sin publicar, más de un mes!
Perdonadme pero nuevos mis proyectos en lo personal y en lo profesional me han tenido muy absorbida en las últimas semanas y no entro en la cocina más que de refilón y para practicar cocina de supervivencia. Poco a poco supongo que volveré a encontrar una frecuencia normal de dedicación y publicación para este blog al que tengo tan abandonado y al que echaba mucho de menos, al igual que a vosotros!
Disculpadme por ser tan descastada y no me lo tengáis en cuenta.
Hoy os traigo receta sana pero riquísima que lleva desde enero en modo borrador esperando que yo encuentre el momento de publicarla. 

Basándome en las galletas Digestive de mi amiga Bea Roque que ya publiqué en este post, la de hoy es una versión más aromática gracias a la vainilla, más crujiente por los frutos secos y con el toque entre ácido y dulzón de los arándanos secos.

Las preparé con mi querido sello "Home Made", regalo de mi amiga Nuria a la vuelta de un viaje a Londres que hizo hace unos años, cuando aquí no podíamos conseguir ese tipo de cosas. Desde entonces he acumulado una considerable colección de artilugios de este tipo, sólo quisiera que los días y las semanas fueran más largos para pasarme el día haciendo galletas y poder usarlos todos!

Cookies integrales de vainilla con frutos secos y arándanos

Ingredientes:

125 grs de mantequilla
60 grs de azúcar moreno
2 cucharaditas de melaza clara (Golden syrup)
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 huevo tamaño L
125 grs de harina de repostería
150 grs de harina integral
35 grs de salvado de trigo
50 grs de frutos secos picados (En las de la foto utilicé granillo de cacahuetes sin sal)
60 gramos de arándanos rojos secos
1 cucharadita de polvo de hornear (AKA Royal, levadura química, levadura en polvo)



Preparación:
Precalentar el horno a 180º.
Forrar dos bandejas para galletas con papel sulfurizado.
Tamizar las harinas, el salvado y el polvo de hornear en un bol. Incorporarle los frutos secos y reservar.
Batir la mantequilla con el azúcar y el golden syrup hasta obtener una textura suave y cremosa. Incorporar la vainilla y mezclar bien.
Añadir poco a poco el huevo previamente batido, como si estuviéramos incorporando aceite a una mahonesa.
Incorporar los ingredientes secos en tres tandas, hasta obtener una masa compacta.
Por último, añadir los arándanos ligeramente enharinados amasando sólo lo necesario para que se distribuyan bien pero sin que no nos manchen demasiado la masa.
Estiraremos la masa entre dos hojas de papel sulfurizado hasta dejar la masa de 0,5 cm de espesor.
Cortar las galletas con el cortador de nuestra elección. Dejarlas enfriar en la nevera 20 minutos. 
Hornear durante 12 minutos, o hasta que las galletas adquieran un color marrón dorado.  
Dejarlas enfriar sobre rejilla, primero unos 10 minutos con la bandeja para que no se rompan, y pasado ese tiempo directamente sobre la rejilla.



jueves, 20 de marzo de 2014

Gelatina de vino especiado con merengue tostado



Por fin ha llegado la primavera. Y digo por fin porque significa el final de un invierno muy largo, sobre todo anímicamente, y me alegro mucho de haberlo dejado atrás. Estos días he cogido la cámara y me he echado literalmente a la calle para hacer fotos para el número de junio de Threef, y ha sido una experiencia fantástica. Llevaba mucho tiempo fotografiando sólo comida y ya estaba necesitando un cambio. Estoy empezando a vivir muchos cambios, estaban todos previstos pero eso no evita que sienta un cierto vértigo, pero del bueno. A mí los cambios me estimulan, me rejuvenecen, me llenan de esperanza y así es como me siento esta primavera: Esperanzada. Con muchos planes, ilusiones y proyectos, uno de ellos una garden party que quiero organizar para mis amigas, a ver si es posible cuadrar agendas y lo consigo.
Y si es así, uno de los postres con los que terminaremos la velada seguro que será éste. Se puede preparar en copas individales,  pero servido en una copa gigante como éste queda espectacular. Espero que os animéis a probarlo y me contéis. Advertencia: Se sube ligeramente a la cabeza!

Feliz primavera a todos.


Gelatina de vino especiada con merengue tostado


Ingredientes para la gelatina:

2 cucharadas de gelatina en plovo
500 ml de zumo de arándanos
750 ml de vino tinto (He usado un buen Ribera del Duero)
250 ml de vino de Oporto (Ruby)
220 grs de azúcar
2 palitos de canela
10 granos de pimienta de Jamaica
Cáscara de una naranja sacada con un pelador, evitando la parte blanca
Ingredientes para la crema:
500 ml de nata para montar
Las semillas de una vaina de vainilla
Ingredientes para el merengue:
8 claras de huevo pasteurizadas
4 cucharadas de azúcar



Preparación:

Mezclar la gelatina con 60 ml de zumo de arándanos y dejar reposar.
Poner a fuego medio en una olla los vinos, el zumo de arándanos restante, el azúcar, la canela, la pimienta y la cáscara de naranja. Remover continuamente hasta que el azúcar se haya disuelto completamente. Subir el fuego y dejar que hierva durante 5 minutos. Retirar del fuego, mezclarle la gelatina removiendo bien con unas varillas, y dejar que se enfríe ligeramente durante 10 minutos. Colarlo y pasarlo a una copa de 3 litros de capacidad. Cuando se haya enfriado completamente, refrigerar al menos durante 2-3 horas o hasta que la gelatina haya cuajado.
Montar la nata con el azúcar y la vainilla y extenderla sobre la gelatina. Mantener en la nevera mientras preparamos el merengue.
Montar las claras a punto de nieve con el azúcar y depositarla por cucharadas encima de la nata. Tostar el merengue con soplete. Servir muy frío.

Fuente: Donna Hay Magazine agosto 2012.






sábado, 15 de marzo de 2014

Cookies tiernas de mandarina y chocolate blanco



Aunque aún falte una semana según el calendario, la primavera ya está aquí. No sé para vosotros, pero para mí es una primavera muy deseada y esperanzadora, llena de ilusiones y proyectos que empiezan a caminar.
Con las últimas mandarinas del año he preparado estas cookies que acompañan perfectamente un té por la noche, cuando todavía refresca y yo empiezo a soñar despierta con helados, frutas de verano, gazpacho, ajoblanco, salmorejo...


Cookies tiernas de mandarina y chocolate blanco


Ingredientes:

226 grs de mantequilla
60 grs de azúcar glace
1 cucharadita de Cointreau
210 grs de harina
125 grs de harina de almendras
75 grs de chocolate blanco cortado en trocitos pequeños
Ralladura de una mandarina
Azúcar glace extra para espolvorear





Preparación:

Precalentar el horno a 180º.
Forrar dos bandejas de horno con papel sulfurizado. Reservar.
En un bol tamizar la harina con la sal. Añadirle la harina de almendras y mezclar todo bien con unas varillas. Reservar.
Batir en el robot o KA la mantequilla con el azúcar hasta que esté cremosa. Bajar la velocidad, añadir el Cointreau, las harinas y la sal.
Ya a mano, incorporar los trocitos de chocolate y la ralladura de mandarina.
Formar con la masa bolitas del tamaño de una cuchara sopera (Yo uso la cuchara medidora) y colocarlas sobre las bandejas dejando unos 3 cm de espacio entre una y otra.

Hornear durante 11-12 minutos o hasta que los bordes estén ligeramente dorados.
Sacar del horno y dejar que se enfríen completamente antes de espolvorearlas con abundante azúcar glace.

Fuente: Foodie Crush Magazine.



lunes, 3 de marzo de 2014

Ya está aquí el número 5 de Threef... y viene con sopresa!




(Versione italiana in blu)

Pues sí, el número 5 de Threef viene con sorpresa porque... La foto de la portada es mía!!!
No os podéis imaginar la cantidad de sensaciones que experimenté cuando la redacción nos envió a los colaboradores el link para ver el número un par de días antes de que se publicara, pero se resumen en una sola: Casi me da un infarto!

Aun a riesgo de resultar pesada porque desde hace meses siempre sale a relucir el dichoso tema de mi mano, tengo que volver a mencionarlo porque tiene mucha relación con este número de la revista Threef.

Cuando aún faltaba más de un mes para cerrar este número y yo pensaba que tenía todo el tiempo por delante para entregar mi trabajo, tuve el accidente y cuando me operaron y me dijeron que tendría que llevar la escayola 6 semanas se me cayó el mundo encima. Automáticamente hice mis cálculos sobre la cantidad de cosas que no iba a poder hacer durante esas 6 semanas, y una de las primeras en las que pensé fue en mis dos pasiones que caminan juntas de la mano: Cocinar y fotografiar.

Con una gran pena escribí a las chicas de la redacción para explicarles que no iba a poder participar en el número 5, y que quizá tampoco llegaría a tiempo para el 6. Por supuesto ellas lo comprendieron perfectamente y me expresaron todo su apoyo y su cariño, pero hicieron algo más: Se propusieron hacerme participar a pesar de mi situación y sin decirme nada se pusieron a buscar en mi blog y encontraron la receta de los cupcakes brownie de oreos y dulce de leche y les gustó muchísimo, así que me propusieron utilizarla como excepción, puesto que en Threef sólo se publican contenidos nuevos. A mí me conmovió y me animó muchísimo, porque podrían haber cubierto mi ausencia de cualquier otra forma, con material de los demás colaboradores o de la propia redacción, pero quisieron contar conmigo de esta forma y por ello nunca sabré expresarles cuánto les estoy agradecida. Y con eso contaba mientras esperaba que nos enviaran el link que siempre nos mandan para que le echemos un vistazo en primicia a la revista antes de que salga. Y menuda cara se me debió de quedar, casi me desmayo de la emoción! Una de mis fotos estaba en la portada! Es un orgullo y un honor estar en la portada de una revista a la que quiero tanto, y en la que tengo el privilegio de participar junto con gente muy preparada y de un talento increíble, así que aún estoy que no me lo creo y os invito a leer conmigo este número 5 de Threef tan especial en el que podréis encontrar recetas increíbles como el brownie de lentejas y cacao de Agnese Negrini, o el brownie chapeauté de chocolate blanco y nuez de coco de Barbara Gateau, por mencionar sólo dos ejemplos de recetas dulces, o el pan de romero y limón de Alessandra Biagini que sin duda será el próximo que salga de mi horno, y si hablamos de platos exóticos no podéis dejar de echar un vistazo al Tom Yang Goong, una sopa picante con salsa tailandesa de chile, hierba limón, galangal y gambas de Vatinée Suvimol, nuestra exótica, guapísima y fascinante asesora legal/colaboradora de la revista, tailandesa de origen y ciudadana del mundo por experiencias y por vocación, de la que podemos saber un poquito más porque es la protagonista de la sección "Encuentros". Quizá no sea justo mencionar sólo alguna de las recetas de mis compañeros, en rigor debería citarlas todas porque todas son excepcionales. En este número además hay una nueva gráfica, obra de Valeria Fusco, sencilla pero contundente que anima mucho la revista y encadena sus contenidos a la perfección. Además como novedad se inaugura en este número una nueva sección de diseño donde Francesca Zanella nos cuenta cómo tener nuestro propio huerto urbano y Valeria Fusco nos aconseja sobre qué variedades plantar en esta época y nos sugiere cómo plantar nuestro pequeño huerto incluso cuando el espacio del que disponemos es muy limitado.
No puedo dejar de mencionar las imágenes increíbles que nos han dejado los fotógrafos de la revista porque sus trabajos rayan lo mágico y me tienen completamente enamorada. Junto a Gian Ettore Borzone, Marco Vissani, Milena Milani, Gianluca Zaio, Benedetta Marchi o Marina Paris dejamos atrás el invierno y nos asomamos a una primavera, casi un verano que huele a mar, a luz, a libertad.

Después de haber leído esta parrafada espero haberos convencido de que no podéis dejar de leer este nuevo número de Threef. Os va a encantar, os lo aseguro.

Y para recordar la receta con la que humildemente participo en esta ocasión, aquí os la dejo.

Que tengáis buena semana... Sed felices!

Essì, il numero 5 di Threef arriva con sorpresa perché... La foto di copertina è mia!!! 
Non potete immaginare quante sensazioni ho provato quando la redazione ci ha inviato ai collaboratori il link per vedere la rivista in anteprima, ma si riassumono in una sola: Mi è quasi venuto un'infarto!

Anché se sò di aver già rotto un po' le scatole (Abbastanza!) col discorso della mia mano devo riparlarne perché ha molto a che vedere con questo numero di Threef.
Quando mancava più di un mese per chiudere questo numero e io pensavo di avere tanto tempo a disposizione per consegnare il mio contributo, mi capitò questo accidente e in seguito l'intervento, e quando mi hanno detto che dovevo portare il gesso per almeno sei  settimane mi è crollato il mondo addosso. Subito elencai le cose che non avrei potuto fare durante quelle sei settimane, e tra le prime cose si trovavano le mie due passioni, che caminano sempre mano nella mano: la cucina e la fotografia. 

Con tanta tristezza scrissi alle ragazze della redazione per dirgli di non contare su di me per il numero cinque e probabilmente anche per il sei. Loro lo capirono e mi dimostrarono subito il loro apoggio ed affetto, ma sono andate oltre: Si son messe in testa di farmi comunque partecipare nonostante la mia situazione,  e senza dirmi niente si son messe a cercare nel mio blog, hanno trovato, hanno trovato la ricetta dei brownies cupcake di oreo e dulce de leche e gli è piaciuta, quindi mi hanno proposto di utilizzarla come cosa eccezionale perché Threef pubblica soltanto contenuti nuovi. Questo mi ha commossa e mi ha tirata sù, perché loro potrebbero aver risolto diversamente, con materiale di altri collaboratori o della redazione ma hanno voluto contare su di me e per questo non saprò mai ringraziare loro abbastanza. Questo mi aspettavo quando ho ricevuto la mail con il suddetto link, ma non immagino la faccia che ho fatto quando l'ho aperto e ho visto che la foto di copertina era mia! È un orgoglio e un onore essere nella copertina di questa rivista che amo, e nella quale ho il privilegio di partecipare insieme a delle persone molto professionali e con un grande talento, quindi ancora stento a credere che questo sia successo.

Vi invito a leggere con me questo numero 5 di Threef così speciale dove troverete delle ricette incredibili come il brownie di lenticchie e cacao di Agnese Negrini, o il brownie chapeauté di cioccolato bianco e noce di cocco di Barbara Gateau, per parlare soltanto di due esempi di ricette dolci, o il pane di rosmarino e limone di Alessandra Biagini che sarà senza ombra di dubbio il prossimo che sfornerò; e se parliamo di piatti esotici non potete fare a meno di dare un'occhiata al Tom Yang Goong, una zuppa piccante con salsa chili thai, lemon grass, galangal e gamberetti di Vatinée Suvimol, la nostra esotica, bellissima ed affascinante consulente legale/collaboratrice, thailandese di origine e cittadina del mondo per esperienze e per vocazione, della quale possiamo sapere qualcosina in più perché è la protagonista della rubrica "Incontri." Forse non è giusto nominare soltanto alcune delle ricette dei miei compagni, in realtà dovrei nominarle tutte perché tutte sono eccezionali. In questo numero, poi, c'è una nuova grafica, a cura di Valeria Fusco, una grafica semplice ma impattante che conferisce una nota allegra alla rivista e ne incatena perfettamente i contenuti. Poi come novità c'è la rubrica "D come design" dove Francesca Zanella e Valeria Fusco ci spiegano come curare un'orto urbano anche nei spazi piu piccoli. 
Non posso fare a meno di parlare delle immagini incredibili che ci hanno lasciato i fotografi della rivista perché il loro lavoro sfiora la magia e ne sono del tutto innamorata. Insieme a Gian Ettore Borzone, Marco Vissani, Milena Milani, Gianluca Zaio, Benedetta Marchi o Marina Paris lasciamo indietro l'inverno e ci affacciamo ad una primavera, quasi una estate che profuma di mare, di luce, di libertà.

Dopo aver letto questa pappardella spero di avervi convinti che non potete assolutamente perdervi questo nuovo numero di Threef. Vi piacerà tantissimo, ve lo garantisco.
E anche se la potete leggere nella rivista, ecco la ricetta con la quale contribuisco al numero 5 di Threef.
Buona settimna...Siate felici!


Brownie cupcakes de oreos y dulce de leche


 Ingredientes para 12 unidades:
125 grs de mantequilla cortada en cubitos
125 grs de chocolate de cobertura
250 grs de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
100 ml de leche
2 huevos
½ taza de harina
1 pizca de sal
24 galletas oreo
200 grs de dulce de leche

Brownie cupcakes di Oreo e dulce de leche


 Per 12 cupcakes

125 grammi di burro a tocchetti
125 grammi di cioccolato fondente
250 grammi di zucchero
1 cucchiaino di estratto di vaniglia
100 ml di latte
2 uova
55 grammi di farina
1 pizzico di sale
24 biscotti Oreo
200 grammi di dulce de leche


Preparación:
Precalentamos el horno a 180º.
Preparamos un molde para 12 cupcakes forrándolo con 12 cápsulas de papel y reservamos.
Fundimos el chocolate en el microondas a 650W de potencia durante aproximadamente dos minutos.
Añadimos la mantequilla y removemos hasta que esté completamente integrada. Incorporamos el azúcar, el extracto de vainilla y la leche, removiendo suavemente. Incorporar los huevos de uno en uno, mezclando con cuidado para que se integren bien antes de añadir el siguiente. Por último, incorporamos la harina, previamente tamizada junto con la sal, de una sola vez y mezclamos con movimientos envolventes hasta que se haya integrado totalmente en la mezcla y ésta se desprenda de los bordes del recipiente.
Ahora preparamos el relleno: Unimos las oreos de dos en dos con una cucharadita de dulce de leche y extendemos otra cucharadita de dulce por la parte superior de la segunda galleta. Introducimos uno de estos sandwiches en cada cápsula de cupcake y depositamos la masa por encima, dejando que resbale por los lados de las galletas.
Repartimos así toda la masa y horneamos durante 18-20minutos. Dejamos enfriar completamente sobre rejilla antes de servirlos. 

Preparazione:
Preriscaldare il forno a 180º.
Foderare una teglia da 12 muffin/cupcakes con dei pirottini di carta.
Fondere il cioccolato nel forno a microonde a 650W di potenza durante due minuti circa.
Aggiungere il burro e mescolare fino a che sia fuso. Continuare a mescolare per aggiungere lo zucchero, l’estratto di vaniglia, il latte, le uova (uno alla volta) e la farina setacciata insieme al sale.
Per il ripieno: Unire gli Oreo due a due con un cucchiaino colmo di dulce de leche. Spalmare sopra il secondo biscotto e sistemarli dentro ai pirottini. Versare l’impasto sopra, facendolo scivolare, fino a riempire ¾ dei pirottini.
Infornare la teglia. Cuocere per 18-20 minuti. Sfornare e lasciare raffredare su una graticella.