viernes, 6 de septiembre de 2013

De Las Merindades a Córdoba, un verano en imágenes.

 
 
Me parece mentira estar diciéndole adiós a este verano que por tantas razones ha sido muy especial para mí. Por el momento tan peculiar en el que me encuentro, ha sido un verano largo como los de mi época escolar, con mucho tiempo libre que me ha permitido hacer muchísimas cosas, aunque no tantas como me hubiera gustado.
 
Ha sido también un verano de sueños realizados y de promesas cumplidas, fundamentalmente a mi hija, a quien le prometí que este verano vería huellas de dinosaurios y también que la llevaría a un lugar maravilloso donde, aunque no hay playa, tendría una piscina estupenda para bañarse en medio de un paisaje maravilloso. Juzgad vosotros mismos: Creo que cumplí mis promesas con creces. 
 
 
 
Esta casita se llama Torre Ximena, tiene una hermana mayor que se llama La Antigua y se encuentran en Tubilla de Villarcayo, cuyo nombre se debe a que pertenece a este término municipal. Originariamente el  nombre completo de la villa era el de "Villarcayo de Merindad de Castilla la Vieja", lo que supone el nombre más largo de una ciudad o pueblo en España.
Las Merindades no es una comarca muy conocida en España, y debería, porque es el origen mismo de Castilla. Ocupa el tercio norte de la provincia de Burgos y es una especie de encrucijada entre la propia Castilla, Cantabria y el País Vasco. De sus habitantes qué puedo decir? Será casualidad que toda la gente con la que hemos tratado sea entrañable, desde los propietarios de las casas donde nos alojamos hasta los habitantes de los lugares históricos que hemos visitado, que sin siquiera preguntarles nos contaban detalles y anécdotas que ni siquiera están señalizados junto a los monumentos, con una sencillez y un orgullo de su tierra que resultan conmovedores?
Esa situación de encrucijada a la que me refería les confiere una considerable influencia vasca, tanto en el acento como en la gastronomía, por lo que el tapeo al mejor estilo de Bilbao coexiste con las típicas morcillas de Burgos, o con la repostería pasiega que aterriza allí cada semana en el mercadillo y que a mí me ha alegrado considerablemente los desayunos :-)
 
Ahora os hablo de Tubilla, que es un pequeño caserío perteneciente, como antes os decía,  a Villarcayo al que Miguel y Verónica  han dado nueva vida restaurando o más bien reconstruyendo estas casas maravillosas, que armonizan a la perfección con el estilo arquitectónico tradicional de la zona y a cuyo interior no le falta un detalle. No vayáis a pensar que esto es publicidad encubierta, es explícita y la hago de forma completamente desinteresada. Es más, ya le he dado la información de las casas a tanta gente desde que volví que casi me arrepiento, tengo miedo de que cuando pueda volver no tengan disponibilidad de fechas porque todo el que ve las fotos se enamora de ellas. Ni os cuento el efecto que te hace verlo todo en persona.
 
Esta es la piscina donde a mi hija prácticamente le salieron escamas, sin duda para ella lo más positivo de las vacaciones. Fuera te rodea el fresquito de la montaña, pero dentro el agua está calentita y apetece quedarse horas. Todo un lujo. Como dice Verónica, esta piscina es un trocito de sur en el norte.
 

Un rincón del jardín de la casa. Como veis, las vistas son increíbles.



Esta es la iglesia de Tubilla, que de no ser por estos chicos se habría derrumbado, porque cuando ellos llegaron el techo estaba a punto de caerse. Con mucho trabajo, Miguel reconstruyó el techo con un sólido artesonado de madera, y con infinita paciencia sacó la piedra de los muros que estaba escondida debajo de capas y capas de cal.



Este es el osario de la iglesia, lleno de restos que por supuesto están sin datar ni identificar. Impone y da qué pensar, por lo menos a mí.


 
La siguiente serie de fotos está tomada detrás de las casas, a lo largo del camino que discurre junto al río Nela. 




Aquí empieza la subida a Frías, una joya de la Edad media en la que parece que se haya detenido el tiempo. El recinto del castillo se conserva bastante bien y las vistas desde sus torres y almenas quitan el aliento.











Le tengo especial cariño a la siguiente foto. Teniendo en cuenta que me olvidé la cámara en Madrid y todas las fotos de este viaje son de I pad y están sin retocar, estoy feliz de haber conseguido sacar esta telaraña con la virgen románica que se adivina al fondo.


Río Ebro - Puente de Frías
 

"Momento dinosaurio" en Salas de los Infantes



Huellas de dinosaurios. Sierra de la Demanda.


Cuevas y ermita de San Bernabé. No está permitido tomar fotos del interior, que está muy bien acondicionado para visitar en óptimas condiciones de seguridad. Sobrecoge ver el lugar donde dormían y hacían fuego "los prehistóricos", como los llama mi hija, y donde se excavaron depósitos para guardar el grano en la Edad Media. Y cabrea, cabrea muchísimo ver cómo se ha perdido la posibilidad de interpretar los dibujos primitivos trazados en los techos con piedras afiladas. Nunca sabremos qué quisieron decirnos gracias a los simpaticones que visitaban la cueva cuando aún no estaba restringido el acceso y que con sus navajas de bolsillo se dedicaron a inmortalizar su paso. La pena es que junto con sus nombres no grabasen también sus DNI's para localizarles y decirles un par de cositas. Disculpadme pero soy una energúmena intolerante a la que las navajas y los grafitis le despiertan instintos asesinos...





Bajando al ojo del río Guareña, donde el cauce desaparece entre rocas.



Castillo de Medina de Pomar, hoy sede del Museo de Las Merindades



Valdenoceda, de triste recuerdo por haber albergado una de las peores prisiones de la dictadura, conserva este torreón y la iglesia.





Y ésta fue la última foto que hice antes de volver a Madrid, me pareció muy simbólica porque es una puerta abierta, y es lo más adecuado porque tengo claro que volveré. Se me han quedado muchísimas cosas por ver. La comarca de Las Merindades es un paraíso, que espero que no se estropee por intereses comerciales.
Los que me seguís en Facebook habréis leído mi publicación de hace un mes sobre la amenaza del fracking en la zona. Por si alguno desconoce de qué se trata, básicamente consiste en inyectar en la montaña aguas residuales a gran presión para conseguir fracturar la roca y extraer gas que se usa como combustible.
Y esto lo quieren hacer en la zona donde se encuentra el mayor complejo kárstico de España y uno de los más importantes de Europa, es decir, que las montañas están llenas de oquedades y una serie de explosiones en su interior pueden producir un daño incalculable.
A nadie se le escapa que esta técnica es una barbaridad desde cualquier punto de vista: Destroza el entorno, produce temblores de tierra de alcance imprevisible (Pueden replicarse a miles de kilómetros de distancia), contamina los acuíferos produciendo envenenamiento en el agua potable, produce hundimientos de tierra (En Estados Unidos está desapareciendo un pueblo de Louisiana llamado Bayou Corner, que está siendo literalmente tragado por un agujero negro surgido después de utilizar el fracking en la zona) y por si todo esto no bastara, estudios recientes apuntan a que desde el punto de vista económico se trata de una pésima inversión incluso para quienes ostentan la explotación.
Unos días después de marcharme, se celebró en Tubilla un festival de rock contra el fracking, me dio mucha pena no poder asistir porque creo que fue increíble. Ojalá las reivindicaciones planteadas den su fruto en breve. Muchos pueblos de la comarca ya se han posicionado en contra de esta práctica. Aún falta por hacerlo Villarcayo, y espero que lo haga pronto. Ojalá se imponga la sensatez por encima de especulaciones e intereses económicos de unos pocos. Desde aquí mi humilde llamamiento en este sentido.
Si queréis saber más sobre el tema, podéis informaros aquí


De recuerdo del viaje, además de maravillosas imágenes como las que os he enseñado, me traje un regalo gastronómico de Miguel y Verónica: cebollas y pimientos de primera flor recién arrancados con los que cociné una receta que tiene historia, y con la que voy a participar en el concurso de mi querido gato. Siempre que preparo este plato me hace sonreír por la historia que tiene detrás, así que me ha parecido perfecta para #cocinaunasonrisa. De momento no digo más, os dejo la foto de estas maravillas que por suerte y a pesar del calor aguantaron muy bien el viaje hasta Madrid.
 
Para quien quiera más información sobre estas casas os dejo su web aquí, aunque tendréis que esperar un poco porque en estos días está en mantenimiento y no es posible entrar. También hay información en webs de turismo rural como ésta o esta otra, aunque las fotos por lo que he visto no están actualizadas.

Gracias chicos por habernos hecho sentir como en casa, sobre todo a Verónica que ha sido quien estuvo allí durante nuestra estancia y es una anfitriona de excepción.


Y después de unos días de descanso, me puse de nuevo en carretera para cambiar totalmente de escenario y reencontrarme con Montilla y Córdoba. A pesar de que los días que pasé allí fueron los más calurosos del verano (Al menos de mi verano) reencontrarme con mi amiga Aurora y su familia me ha hecho muy feliz. Desde aquí os mando a todos un beso enorme, y Antonio, si estás leyendo esto, ya sabes: Tira pa la caza! :-)))
 
A continuación una pequeña muestra de lo que he ido viendo en mis paseos: Un reflejo de las imágenes más turísticas pero también detalles pintorescos y algunas muestras del sentido del humor cordobés. También hay algún guiño a los platos que más me gusta saborear cuando voy allí. Aurora sabe que mis prioridades siempre son los flamenquines y el salmorejo. Ay, ese salmorejo del Quijote, qué tendrá, no lo he probado igual en ninguna otra parte. Pero este año he descubierto las alcachofas al vino de Montilla y algo tan sencillo como los candiles, que es pan tostado con pimiento verde y jamón serrano fritos. Espectacular!
Qué ganas de volver para ver los patios en Mayo, espero tener la posibilidad!




















 
 







 
 
 






 
 


 


 
 

 


 
 
 
 



 





 
Veis lo que os decía del sentido del humor? Habéis leído la anotación en lápiz bajo la placa?
 
Bueno, si habéis llegado hasta aquí os merecéis un premio por vuestra paciencia :-) 
Nos vemos la semana que viene con la receta para el concurso de Manu.
Buen fin de semana, a prepararse para la vuelta al cole!
 
 

5 comentarios:

Carlos Dube . dijo...

Del fresquito de las Merindades a Córdoba, con un par! jejeje. Menudo lujazo de estancia, tu hija habrá disfrutado muchísimo.

Yo sabrás que soy un enamorado de Córdoba, de sus gentes y gastronomía, y veo tus fotos y caray qué recuerdos, ahora poco me verás por allí, pero en cuento empiece el fresquete a ver si puedo acercarme :).

Por otro lado este año fuimos a conocer varios pueblos de esta zona norte de Burgos y qué espectáculo, nos encantaron, de hecho tenemos varias fotos iguales que las tuyas sobre todo en Frías y disfrutamos un montón.

Y nada más, que bienvenida, a ver este año qué nos depara! :)

Un saludo.

Raquel Carmona dijo...

La mejor manera de ilustrar un viaje es con fotos y menudo viajito precioso del que has disfrutado. Me ha encantado ver mi tierra en fotos, están geniales. Excepcionales guías que te ha llevado por los sitios mas bonitos de Córdoba, espero que te haya gustado y no te acuerdes demasiado del calor. Un besote guapa

Rosa dijo...

Que fotos más bonitas, a mi también me encantó Córdoba. Bss.

MaR BV dijo...

Envidia....mucha envidia!! Aunque sana!! Menudo verano...quien lo hubiera tenido. Me alegro que hayas podido disfrutar tanto. Las fotos con camara o sin ella...preciosas ;)
Ya esperamos tu cocina. Besitos
MAR, de EQNME

sofiaaurora dijo...

Que bonitas imagenes, muchas gracias por acercarnos un poquito más a esa provincia tan bonita, besos
Sofía