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martes, 8 de noviembre de 2011

Divagaciones otoñales y colaboración en Whole Kitchen




Ya sé que la foto es repetida, pero me encanta, no lo puedo evitar, para mí ya se ha convertido en el símbolo de este otoño tan esperado. Es mi estación favorita, con sus colores maravillosos, su fresquito y su lluvia, con el aire que ya se empieza a llenar de ese olor tan característico a hojas secas, a tierra mojada, a sopa calentita y a tazones de chocolate con nubes junto al radiador o a la chimenea, a… Esperad un momento… Y qué es ese otro olor? Pues a Navidad, claro! Cómo iba a ser de otra manera, si el turrón y el mazapán llevan ya semanas instalados en las estanterías del super?
En noviembre es el cumpleaños de mi hija, y desde hace cuatro años es para mí la fecha más importante del calendario. Este año será mucho más especial si cabe porque será el primer cumpleaños que celebremos con sus compañeros del cole… Y en casa! Sí, ya sé que es un poco locura pero me apetece y estoy emocionada de antemano al pensar en lo bien que se lo va a pasar jugando con sus amiguitos, en la carita que pondrá cuando vea su tarta y le canten cumpleaños feliz, en lo que va a disfrutar abriendo sus regalos…
Además este mes de noviembre he “aprobado” una asignatura repostera que tenía pendiente desde hace un par de años: conseguir unas bonitas Springerle. Las podéis ver durante esta semana en la sección “Food Talk”, en la homepage de The Daring Kitchen, y en este post, que subí ayer pensando en los que no se llevan bien con el inglés, por si les interesa saber más acerca de estas galletas de las que estoy absolutamente enamorada.


Aprovecho la ocasión para agradeceros a todos la buena acogida que le habéis dado a estas cookies, es un trabajo en el que he puesto mucho tiempo y cariño y entre todos habéis hecho que me sienta orgullosa de él. He leído comentarios maravillosos que me han animado muchísimo, algunos de amigos con los que nos seguimos desde hace tiempo, otros de recién llegados que me han hecho muchísima ilusión también. Estos días ando con poco tiempo y no he podido visitaros a todos, pero este fin de semana sin falta haré una ronda por todas vuestras cocinas, algunas tengo aún que descubrirlas! Gracias de corazón.


Y este mes de noviembre es también muy, muy especial porque me ha ocurrido algo que es un sueño hecho realidad: He colaborado con dos recetas en el número 12 del Whole Kitchen Magazine. Lo leo (más bien me lo estudio) todos los meses desde que salió el primer número dedicado a los bundt cake (un "vicio" en el que me introdujo la madrina de aquel primer número, Bea. Y ya van dos, Bea, porque el primero fue el de las galletas decoradas y tú lo sabes!), pero nunca pensé que Silvia y Beatriz contarían conmigo para participar en algún número, siempre pensé que era algo que estaba muy fuera de mi alcance y por eso cuando recibí su e-mail estuve varios días como flotando en una nube, sin salir de mi asombro. Yo colaborando con Whole Kitchen, y encima en el número de su primer aniversario! Qué honor y qué responsabilidad! He preparado las dos recetas con muchos nervios y mucha ilusión, intentando hacerlo lo mejor posible, y espero haber estado a la altura del nivel de la publicación, y de sus artífices y colaboradoras.
La primera de las recetas es un salmón en salsa de soja y lima sobre tortillita de arroz. No soy muy de pescado pero ésta es de mis recetas de fondo de armario, es una manera diferente y muy sencilla de preparar el salmón.




La segunda receta es un bocado delicadísimo, con una textura que recuerda a una mousse o a un soufflé. Se trata de unas tartitas de pudding de limón del libro “The Williams-Sonoma Baking Book” a las que le he añadido el toque exótico del cardamomo.



Espero que os gusten las dos recetas y que disfrutéis leyendo la última entrega del Whole Kitchen Magazine. Podéis verlo o descargarlo aquí, no os lo perdáis porque como siempre está lleno de buenas ideas y recetas para alegrar nuestras cocinas y nuestras casas en otoño.



martes, 25 de octubre de 2011

Whole Kitchen propuesta dulce octubre 2011: Brioche



Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de octubre nos invita a preparar un bollo clásico francés: un brioche.

Pasta de Brioche (Del libro "Masas" de Michel Roux)

Ingredientes:

70 ml de leche tibia
15 g de levadura fresca
500 g de harina
15 g de sal fina
6 huevos
350 g de mantequilla ablandada
30 g de azúcar blanquilla
Glaseado de huevo (Huevo batido con un chorrito de leche)

Preparación:

Mezclar la leche y la levadura en un cuenco, removiendo hasta que disuelva. En una batidora eléctrica con accesorio para batir masa, batir la harina, la sal y los huevos y verter la mezcla de leche y la levadura. Mezclar y amasar batiendo a poca velocidad 5 minutos.

Rascar las paredes del cuenco con una espátula y batir a velocidad media durante 10 minutos hasta que la masa esté homogénea, elástica y bien ligada.

Mientras, en otro cuenco, mezclar la mantequilla y el azúcar. Añadir algunos trocitos a la masa y, con la batidora a velocidad media, ir agregando el resto, trozo a trozo. Cuando se haya incorporado la mezcla de mantequilla, aumentar la velocidad y batir de 6 a 10 minutos, hasta que la masa quede homogénea, sin grumos y brillante, y se separe de las paredes del cuenco con una elasticidad perfecta.

Retirar el accesorio para masa y dejarla en el cuenco. Cubrirlo con un paño de cocina o film y esperar a que suba la masa a unos 24º durante 2 horas, hasta que haya doblado su volumen.

Rebajar la masa dándole vueltas 2 o 3 veces con la mano. Cubrir el cuenco de nuevo y refrigerarlo durante varias horas (no más de 24).
Ya estará lista para usar.

Se le da la forma deseada (en mi caso dos trenzas) y se pinta con glaseado de huevo.




Se deja levar de nuevo en lugar templado durante una hora y se lleva al horno, precalentado a 200º. Hornear el brioche 15 minutos, bajar la temperatura a 170º y hornear 30 minutos más. Dejar el brioche 5 minutos en el molde y pasado ese tiempo poner a enfriar en una rejilla.

martes, 18 de octubre de 2011

Whole Kitchen propuesta salada octubre 2011: Goulash



Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de octubre nos invita a preparar un clásico de la cocina húngara: Gulash




Ingredientes para 6 personas:

900 grs de carne de ternera para guisar
400 grs de cebollas
30 ml (2 cucharadas) de aceite
1 diente de ajo
5 ml (1 cucharadita) de semillas de alcaravea
15 ml (1 cucharada) de pimentón de la Vera
15 ml (1 cucharada) de harina
400 grs de tomates pelados. (Pueden ser de lata)
1/4 de litro de caldo
Sal y pimienta (mejor negra y recién molida)
De 45 a 60 ml (3 ó 4 cucharadas) de nata agria
2-3 zanahorias grandes
4-6 patatas grandes (Ni las zanahorias ni las patatas están en la receta original, es gusto personal mío)

Preparación:

Limpiar la carne con un paño húmedo y quitar el gordo. Cortarla en dados. Secarlos con papel de cocina. Pelar y cortar la cebolla y las zanahorias en rodajas. Calentar el horno a 150 grados C. (bajo). Calentar el aceite en una cazuela a fuego vivo, hasta que empiece a humear. Incorporar la carne por partes y dorarla por todos los lados dando vueltas. Sacar la carne de la cazuela con una espumadera, ponerla en un plato y conservarla al calor. Bajar el fuego, echar las cebollas y las zanahorias a la cazuela y freírlas con poco fuego durante 8 ó 10 minutos hasta que estén blandas y doradas, dándoles una vuelta de vez en cuando. Pelar el ajo y picarlo. Machacar la alcaravea en el mortero.
Añadir a las cebollas la alcaravea. Apartar la cazuela del fuego echar el pimentón y la harina. Volver la cazuela al fuego durante 1 ó 2 minutos, removiendo continuamente. Echar a la cazuela los tomates con su líquido, el caldo y salpimentar al gusto; mezclar bien y llevar a ebullición, Añadir la carne a la cazuela tapar bien y guisar despacio a fuego muy bajo o en el horno durante 2 horas o hasta que este tierna, dando una vuelta de en cuando. Cuando le falten veinte minutos, añadir las patatas cortadas en trozos grandes. Antes de servir, desengrasar con una espumadera, con rebanada de pan o con papel de cocina.
Y aunque no está en la receta original yo le puse un poquito de cebollino picado por encima de la nata agria y para mi gusto quedó riquísimo. No os pongo foto de cómo queda todo mezclado con el guiso en cada plato porque el aspecto no es muy fotogénico pero es un bocado exquisito, para no parar de mojar pan.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Whole Kitchen Septiembre 2011 propuesta dulce: Crumble



Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de septiembre nos invita a preparar un postre clásico británico: crumble.
Un postre rápido y fácil que admite tantas posibilidades como nos deje nuestra fantasía y nuestra despensa, porque se puede hacer con lo que tengamos a mano, y pueden ser ingredientes tanto dulces como salados.

Crumble de manzanas y frutos rojos

Ingredientes para 2 personas:

Para el relleno:

1 manzana Golden
150 grs de frutos rojos congelados
20 grs de mantequilla
15 grs de azúcar moreno
¼ de cucharadita de canela en polvo

Para el crumble:
40 grs de harina
15 grs de mantequilla
30 grs de azúcar moreno
¼ de cucharadita de ralladura de limón



Preparación:

Precalentamos el horno a 180º.
Pelamos la manzana y la cortamos en cubitos de aproximadamente ½ cm. La ponemos en un cazo a fuego moderado junto con la mantequilla y el azúcar hasta que esté tierna. Me encanta el término inglés, “mushy.”
Retiramos la manzana del fuego y añadimos la canela y los frutos rojos, mezclamos todo delicadamente (bastan un par de vueltas) y repartimos la mezcla en dos recipientes aptos para horno previamente untados en mantequilla.
Preparamos el crumble o migas:
Ponemos la harina tamizada en un cuenco y añadimos el azúcar y la ralladura de limón, mezclamos bien y echamos por encima la mantequilla cortada en cubitos. Trabajamos todo con las manos, frotándonoslas y restregándolas como si estuviéramos lavando, hasta que consigamos una textura como de migas. Espolvoreamos estas migas sobre la mezcla de frutas y lo llevamos al horno durante 15 minutos, o hasta que veamos que la superficie está dorada y crujiente y el relleno haga “blob-blob-blob” por los bordes de manera tentadora y la cocina se llene de un aroma insoportablemente goloso a canela, limón y frutos rojos.


Servir templado, preferentemente acompañado de una bola de helado de vainilla (que yo en esta ocasión no tenía) Puede que el aspecto no sea muy tentador pero la textura y el sabor son espectaculares, a las pruebas me remito…


viernes, 25 de marzo de 2011

Whole Kitchen propuesta salada marzo 2011: Quiche de higos con jamón serrano y queso Maasdam



Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Marzo nos invita a preparar un clásico de la gastronomía francesa, Quiche.



Ingredientes para la masa: (molde de 18 cm de diámetro)



1 + 1/4 tazas de harina

125 grs de mantequilla a temperatura ambiente

1 pizca de sal

5-6 cucharadas de agua helada.

Preparación:
Ponemos en el procesador la harina previamente tamizada, la sal y la mantequilla cortada en cubitos. Procesamos hasta obtener una especie de migas. A velocidad media, seguimos batiendo mientras añadimos el agua por cucharadas. Dejaremos de añadir cuando la masa se haya convertido en una bola elástica.
Cubrimos con film y dejamos reposar media hora en el frigorífico.
Mientras tanto preparamos el relleno.
Ingredientes:
120 grs de jamón serrano en lonchas muy finas
100 grs de higos secos que habremos rehidratado teniéndolos en remojo durante 3-4 horas en agua con un chorrito de vino (yo le puse Pale Cream, un vino fino de Montilla con un puntito dulce)
100 grs de queso Maasdam
200 ml de nata
2 huevos
Preparación:
Cortamos el jamón serrano en tiritas muy finas de 1 cm de largo, y lo mismo hacemos con los higos previamente escurridos. Rallamos el queso. Mezclamos todo en un bol con delicadeza para no romper los higos. En otro bol batimos los huevos, añadimos la nata y mezclamos bien. Añadimos pimienta blanca al gusto. No es necesario añadir sal, el jamón ya tiene suficiente.
Volcamos el contenido de este bol en el otro donde teníamos el jamón, los higos y el queso. Mezclamos bien para que se reparta todo uniformemente.
Pasado el tiempo de reposo recuperamos la masa que teníamos guardada en el frigorífico, forramos con ella nuestro molde y lo rellenamos con la mezcla que tenemos preparada.
Llevamos al horno precalentado a 160º durante 40-45 minutos.
Dejamos enfriar en el molde durante 15-20 minutos y desmoldamos.
También se puede preparar la noche anterior y dejarlo enfriar toda la noche. Si hemos forrado el molde con papel sulfurizado no tendremos ningún problema al desmoldarlo.









lunes, 28 de febrero de 2011

Whole Kitchen propuesta dulce febrero 2011: Crêpes

Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Febrero nos invita a preparar un clásico de la gastronomía francesa, Crêpe.
Las crêpes son una de mis recetas de fondo de armario. Las adoro, ya sea en versión dulce o salada, son tan versátiles como la pasta, y ya es decir!
En esta ocasión se me ha ocurrido hacer algo un poco colorido y carnavalesco, y algo diferente en la forma, porque he elegido utilizar unas mini-sartenes cuadradas para obtener porciones individuales.
Arcoiris de Crêpes multicolores de carnaval
Receta de Crêpes sucrées de Julia Child
Ingredientes:
125 ml de leche
125 ml de agua
3 yemas de huevo
1 cucharada de azúcar
3 cucharadas de ron añejo
192 grs de harina (El equivalente de las 5 onzas, lo aclaro porque sé que la cantidad suena rara)
77 grs de mantequilla derretida (misma explicación que en el caso de la harina)


Preparación:
Introducir en el robot los ingredientes en el orden en que están listados. Batir todo a velocidad media-alta durante unos 2-3 minutos. Dejar reposar un mínimo de dos horas o preparar la masa la víspera.



Calentar una sartén untada en mantequilla fundida y empezar a cuajar las crêpes. Darles la vuelta cuando empiecen a burbujear por el centro y se despeguen pos sí solas de los lados.

Servir inmediatamente. En este caso las he acompañado de sirope de arce, nata montada con vainilla y una compota de manzanas y arándanos cuya receta subiré estos días para una preparación muy especial.






Buenas hasta el último mordisco. ÑAM!!!!!







viernes, 18 de febrero de 2011

Whole Kitchen propuesta salada febrero 2011: Pasta fresca larga - Mafaldine al pesto


Whole Kitchen en su propuesta salada para el mes de Febrero nos invita a preparar todo un clásico de la gastronomía italiana, Pasta Fresca.


***Edito***

-Mi querida amiga Federica me ha hecho una sutil corrección: el nombre de esta pasta no es pappardelle: lo que he hecho son mafaldine, la diferencia está en los bordes rizados. Gracias Federica!-

Los que me conocéis un poco sabéis de mi pasión por la pasta, así que cuando supe cuál era la propuesta salada de este mes no me dio ninguna pereza ponerme manos a la obra.



La pasta fresca es facilísima de hacer, incluso si no tienes Kitchen Aid, ni máquina de pasta, ni nada excepto harina, tus propias manos y tu rodillo de toda la vida. La pasta rellena (como por ejemplo estos ravioli rellenos de calabaza) tiene algo más de intríngulis pero la pasta larga se prepara en un abrir y cerrar de ojos, animaos si no habéis probado nunca porque merece la pena hacerla en casa, nunca comeréis una pasta mejor.





Ingredientes:



400 grs de harina



4 huevos



Sal



AOVE por si la masa queda demasiado espesa





Preparación:



Empezamos por tamizar la harina sobre la superficie de trabajo para formar un volcán.







Dentro del volcán pondremos los huevos y empezaremos a remover con los dedos para ir integrando poco a poco la harina.





Amasaremos hasta que tengamos una masa firme, que no se nos pegue a los dedos pero que sea muy elástica porque la tendremos que estirar muy fina, lo más posible.






Espolvoreamos de harina la masa y empezamos a estirar de la manera más uniforme posible y hasta llegar al espesor mínimo del que seamos capaces. Es difícil pero no imposible, sólo se requiere fuerza, paciencia y un truco: cuando llega un momento en el que no podemos estirar más, entonces paramos diez minutos o un cuarto de ora y después volvemos a la carga.



Cortamos con lo que tengamos a mano: Una máquina de pasta (lo ideal para trabajar menos y que quede perfecta), o un rodillo dentado, o en mi caso una rueda pastelera. Lo de recortarles los bordes para igualarlas tampoco es imprescindible, pero queda más estético.



Los recortes valen perfectamente para una sopa, o en mi caso para mi peque, que se comió un plato de recortitos con tomate y parmesano y no dejó ni gota.








Cuando estén listas las ponemos a secar hasta el momento de cocerlas, cosa que haremos en abundante agua salada y vigilando que no se peguen unas a otras.




En Toscana es muy habitual servir este tipo de pasta larga con sugo al cinghiale, es decir, salsa de tomate con carne de jabalí. Son una delicia que recuerdo con nostalgia. En esta ocasión, como no me daba tiempo a ir a cazar un jabalí opté por condimentarlas con pesto. Podéis ver la receta del pesto casero aquí.




Y poco más, a comer antes de que la pasta se enfríe!




martes, 18 de enero de 2011

Whole Kitchen propuesta salada enero 2011: Soufflé



Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Enero nos invita a preparar todo un clásico de la gastronomía francesa, un Soufflé.


Hasta ahora nunca había hecho un soufflé de verdad, de esos que preparas con cierto temor, los metes en el horno con pánico y los sacas rezando un avemaría para que no se chafe. Y tengo que decir que no es tan difícil como me parecía, o será que he tenido la suerte del principiante, pero siguiendo las instrucciones de Julia Child ha salido genial. Después de éste, el siguiente será el de espinacas con huevo pochado, que me daba un poco de respeto pero ahora ya me atrevo.


Os pongo los ingredientes para un molde de 15 cm de diámetro por 8 cm de altura, con esas cantidades no se corre el riesgo de que se desborde o se pegue y queda muy esponjoso.

En el libro de Julia Child las medidas vienen dadas en onzas y pintas, yo he sido buena y las he "traducido" para vosotros a gramos y mililitros.


Soufflé de Grana Padano


Ingredientes:


Para engrasar el molde


1 cucharada de mantequilla + 1 cucharada de pan rallado (en el original, queso rallado, pero a mí me daba miedo que se pegara)


Para la masa del soufflé


38 grs. de mantequilla

57 grs. de harina

250 ml de leche hirviendo

1/4 de cucharadita de sal

1/16 de cucharadita de pimienta

1 pizca de pimienta de cayena (yo no se la puse)

1 pizca de nuez moscada

2 yemas

3 claras

57 grs. de queso parmesano rallado


Preparación:


En un cazo fundimos a fuego moderado la mantequilla y cocemos en ella la harina durante un par de minutos, sin que llegue a ponerse marrón.


A continuación volcamos la leche hirviendo de un golpe y batimos enérgicamente con las varillas hasta que esté perfectamente ligada la masa. Volvemos a llevarla al fuego y removemos uno o dos minutos sin parar. Retiramos del fuego e incorporamos las yemas batiendo rápidamente después de cada una para que no lleguen a cuajarse, y seguimos removiendo mientras añadimos los condimentos.


A continuación recuperamos nuestras claras y echamos una cucharada abundante de las mismas dentro de la masa. Después de esto añadimos el queso rallado, lo mezclamos suavemente para que quede bien integrado y volcamos el resto de las claras, que incorporaremos mediante movimientos envolventes para incorporar el máximo de aire posible al soufflé.


Hecho esto, lo volcamos en nuestro molde previamente engrasado y espolvoreado de pan rallado. Igualamos la superficie y le damos un par de pequeñas sacudidas sobre la encimera antes de llevarlo al horno.


Horneamos durante 30-35 minutos sin abrir la puerta en ningún momento. En este punto el soufflé ya se habrá inflado y tendrá un color apenas doradito. Lo comprobamos y si es así lo dejamos 5 minutos más para que la parte de arriba quede tostadita. Sacamos y, como decía una amiga mía, lo servimos más rápido que inmediatamente. Tarda un pelín en desinflarse pero no hay que perder tiempo en llevarlo a la mesa si queremos hacer buen papel con nuestros invitados!


jueves, 25 de noviembre de 2010

Whole Kitchen propuesta dulce noviembre 2010: Pastel de piña invertido


Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Noviembre nos invita a preparar todo un Pastel Invertido.

Este pastel es uno de mis clásicos de fondo de armario, lo he hecho millones de veces con todas las frutas posibles: plátano, melocotón, kiwi, naranja, mandarina... por eso esta vez he vuelto al clásico y he decidido prepararlo con piña.

En la foto podéis ver la receta que utilizo. El libro tiene "solamente" 45 años (y es uno de los tesoros de mi biblioteca. Está editado por el Instituto Crandon de Montevideo (Uruguay), y ha sido el libro de cocina de cabecera de muchas amas de casa uruguayas durante generaciones junto con el de la argentina Doña Petrona, que mi Madre también tenía y nunca nos arrepentiremos lo suficiente de no haber traído con nosotros a España.


Transcribo aquí la receta de Whole Kitchen, ligeramente diferente como veréis:

Ingredientes para el topping o cubierta:

60 gr. de mantequilla
80 gr. de azúcar blanca
80 gr. de azúcar morena
550 gr. de piña en almibar *
cerezas en almíbar para decorar


Para el bizcocho:

195 gr. de harina de repostería
2 cdtas. de levadura en polvo
1/4 cdta. de sal
120 gr. de mantequilla
200 gr. de azúcar
1 cdta. de extracto de vainilla
2 huevos
120 ml. de leche


* Hay que secarla muy bien y retirar el máximo posible de líquido, para que no humedezca el pastel en exceso.




Preparación:

Para un molde de unos 23 cm. Horno a 180º
Colocamos los dos tipos de azúcar y la mantequilla en una cacerola pequeña y lo cocinamos a fuego medio durante hasta que todo se haya disuelto y adquiera una textura homogénea. Seguidamente lo dejamos cocer un poco más hasta que veamos que el azúcar empieza a caramelizar, unos minutos.
Seguidamente retiramos del fuego y lo vertimos sobre el molde que vayamos a utilizar, el cual previamente habremos engrasado, colocamos encima los trozos de piña y las cerezas en el centro, o cualquier otra fruta que vayamos a utilizar, y reservamos.
En el bol de nuestra batidora eléctrica batimos la mantequilla y el azúcar hasta que nos quede esponjosa y suave, una vez obtenida esta consistencia añadimos el extracto de vainilla y seguimos batiendo, continuamos añadiendo las yemas de los huevos de una en una, batiendo bien después de cada adicción.
Mezclamos la harina, la levadura y la sal y la añadimos a la masa anterior, en tres veces, alternándola con la leche y batimos hasta incorporar todos los ingredientes.
En otro bol, batimos nuestras claras hasta montarlas y obtener una textura de pico firme.
Incorporamos las claras montadas a la masa, lo haremos en dos veces, y con la ayuda de una espátula la vamos integrando pero con cuidado de no batirlo en exceso.
Vertimos nuestra masa sobre el molde, alisamos la parte superior y la horneamos durante 50 minutos aproximadamente, o hasta que pinchemos nuestro pastel y veamos que nuestro palito sale limpio.
Una vez tengamos nuestro pastel horneado, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar dentro del molde, unos 10 minutos. Seguidamente lo desmoldamos y lo dejamos enfriar por completo.




jueves, 18 de noviembre de 2010

Concurso Bundt Cake Whole Kitchen: Chili Heart Bundt Cake


Esta receta forma parte del concurso bundt cake organizado por Whole Kitchen y es mi segunda participación en el mismo después del bundt de batatas y bourbon.
Me apetecía hacer un bundt salado y de repente me vino la inspiración: algo con sabor tex mex, y qué mejor que el chili casero que habíamos preparado hace poco también con Whole Kitchen (la receta aquí)
No imagináis el olor a restaurante mexicano que inundaba la cocina mientras lo horneaba, fue una tortura esperar a que estuviera hecho!


Ingredientes:

1/3 de taza de mantequilla sin sal
2 huevos grandes
2 y 3/4 tazas de harina
3/4 tazas de leche
1/2 taza de aceite de oliva
1 cucharadita de levadura química
3/4 de cucharadita de sal
1 cucharada sopera de tomate deshidratado
75 grs de queso Cheddar rallado
1 taza de chili (bien escurrido para que no ensope la masa)
Preparación:

Procesamos a velocidad media la mantequilla con el tomate deshidratado hasta que esté cremosa. Incorporamos los huevos, batiendo hasta que esté todo integrado, y el aceite en forma de hilo. Bajamos la velocidad y vamos incorporando la harina tamizada con la levadura y la sal, alternándola con la leche. Por último le mezclamos el queso Cheddar (yo esto lo hice sin procesador)
Engrasamos el molde y llevamos al horno precalentado a 160º durante 45-50 minutos.
Sacamos del horno, dejamos enfriar durante 10 minutos y servimos templado. Está riquísimo también al día siguiente, calentándolo un poquito antes de tomarlo.



Whole Kitchen propuesta salada noviembre 2010: Gnocchi de patata




Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Noviembre nos invita a preparar todo un clásico de la gastronomía italiana, Ñoquis de Patata.


Yo aprendí a hacer gnocchi de patatas de la mano de una anciana de Viterbo. No olvidaré nunca la receta que me dio: "Yo hago dos patatas por persona, y la harina necesaria." Sobre el procedimiento: "Amasas hasta que está lista." Método de cocción: "tu li butti dentro alla pentola, son pronti quando vengono a galla", es decir, los echas en la olla y cuando flotan es que están listos.


Debo decir que el método es infalible, y que son los mejores gnocchi que he probado nunca después de los de mi Abuela y mi Madre.


Pero en esta ocasión he querido traeros otra variante, la que algunos llaman gnocchi alla romana. Se hacen con sémola de maíz (algo más fina que la polenta) o con polenta, se deja enfriar la pasta y se corta con cortapastas. Son más ligeros que los de patata y, lo que es mejor, aptos para celíacos.


Ingredientes:


250 ml de leche

250 ml de agua

Pizca de sal

175 grs de harina de maíz

50 grs de mantequilla


Preparación:


Se lleva a ebullición la leche y el agua con la sal. Se echa la harina en forma de lluvia batiendo enérgicamente hasta que se forma como una bechamel muy espesa.

Ponemos la masa a enfriar estirada dentro de una pyrex o similar, mejor la víspera para que se enfríe del todo.

Se corta con cortapastas de la medida elegida.

Se doran un poco en la sartén con mantequilla y se sirven muy calientes condimentados con la salsa de vuestra elección, en mi caso un ragú ligero de tomate y carne de ternera y cerdo.

Se espolvorean de parmesano rallado al gusto y de albahaca picada fina. Y a disfrutar que están buenísimos!






viernes, 12 de noviembre de 2010

Concurso Bundt Cake Whole Kitchen: Sweet-Potato Bourbon Bundt Cake


Esta receta forma parte del concurso bundt cake organizado por Whole Kitchen
Si queréis saber más sobre la historia y las características de estos pasteles, no dejéis de leer el especial que ha publicado Whole Kitchen. Pinchad aquí para verlo o descargarlo.
La receta de este bundt la encontré en la página de Martha Stewart. Es muy fácil de hacer y queda exquisito. A pesar de que la cantidad de bourbon que se emplea entre el bundt y el sirope que lo hidrata es considerable, no le queda regusto alcohólico, y la batata lo hace super cremoso, así que os lo recomiendo.
Sweet-Potato Bourbon Bundt Cake - Bund Cake de Batata y Bourbon
Ingredientes:
1 y 1/2 tazas de azúcar moreno
1/3 de taza de mantequilla sin sal
2 huevos grandes
1 taza de batata cocida y triturada
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 y 3/4 tazas de harina
3/4 tazas de leche
1/3 de taza de Bourbon
1 cucharadita de levadura química
1/3 de cucharadita de canela
1/8 de cucharadita de pimienta
1/8 de cucharadita de nuez moscada
3/4 de cucharadita de sal
3 cucharadas soperas de nueces pacanas
Sirope de Bourbon*
Preparación:
Procesamos a velocidad media la mantequilla con el azúcar hasta que esté cremosa. Incorporamos por este orden: los huevos, la batata y la vainilla. Bajamos la velocidad y añadimos la leche, el Bourbon, la harina tamizada con la levadura, la sal y las especias.
Engrasamos el molde y lo espolvoreamos cuidadosamente con las nueces picadas, intentando que se distribuyan lo más uniformemente posible y que quede todo cubierto.
Llevamos al horno precalentado a 160º durante 50-60 minutos.
Sacamos del horno, dejamos enfriar durante 10 minutos después de desmoldar pincelamos con el sirope de Bourbon. Lo que nos sobre de sirope lo utilizaremos para bañar las porciones al servir.
*Sirope de Bourbon
Ingredientes:
1 taza de azúcar
1/2 taza de agua
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
1 cucharadita de mantequilla sin sal
2 cucharadas soperas de Bourbon
Preparación:
Hervir el agua con el azúcar durante 5 minutos. Añadir la vainilla y el Bourbon y cocer durante otros 5 minutos, hasta que adquiera algo de densidad. Retirar del fuego, añadir la mantequilla, remover hasta que se disuelva y reservar.


lunes, 25 de octubre de 2010

Biscotti al cappuccino - Propuesta dulce Whole Kitchen octubre 2010



Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Octubre nos invita a preparar un clásico de la repostería italiana los Biscottis.

Transcribo literalmente las dos líneas para que detecten este post en el blog checking pero cariñosamente hago una corrección a mis queridas Trota y Bea, porque la palabra es "biscotto" en singular y "biscotti" en plural, la "s" al final de palabra no existe en italiano, es más, cuando los italianos nos quieren parodiar hablan terminando todas las palabras en "s. Lo siento, pero cuando veo una incorrección en italiano no la puedo pasar. Es como cuando alguien me dice “Así que has vivido en Italia? Qué buena la pasta, a mí me encantan los macarrrones con chorizo.” O como cuando en alguna ocasión me ha tocado discutir con un camarero que no entiende que el arroz SOS cocido con bacon, guisantes y tomate NO es risotto a la milanese. Es de ese tipo de cosas que hacen que se me abran las carnes. Y mucho. Pero bueno, a lo que íbamos. Hoy hablamos de biscotti.

Bis-cotti, es decir, “dos veces cocidos”, viene del latín bis-coctum. La expresión hace referencia a la manera de prepararlos, como veremos después.







Cuando me enteré de que la propuesta dulce de Whole Kitchen para este mes eran los biscotti me quedé un poco pensativa? Al fin y al cabo se trata de uno de los dulces más típicos de la Toscana, la región donde yo vivía.

Vuelvo la vista atrás y recuerdo cuántos biscotti de almendras comí en aquella época, quizá demasiados, de la marca Nannini, que tiene pastelerías y cafeterías por toda la ciudad. Quizá algunos recordéis a la cantante Gianna Nannini, o a su hermano Alessandro Nannini, piloto de fórmula 1 que pudo haber precedido a Schumacher en Ferrari pero no pudo ser por culpa de un accidente de helicóptero en el que perdió un brazo, que por fortuna consiguieron reimplantarle con éxito. Son hijos de Danilo Nannini, fallecido en 2007, que heredó el negocio y la visión de su padre Guido, que comenzó en la industria del dulce tradicional en 1911. En sus pastelerías se pueden comprar no sólo biscotti, sino el resto de dulces típicos de la región como los ricciarelli, que a mí personalmente me gustan mucho más, por su masa de almendra con textura de mazapán y ese acabado de azúcar glace que los hace tan delicados. También encontramos dulces como el panforte o el panpepato, especie de tortas muy consistentes y aromáticas con consistencia de turrón. Todas ellas recetas que iré publicando, más o menos próximamente, que son típicas de la Navidad pero que se encuentran disponibles todo el año, sobre todo de cara a la venta al turismo que en esa zona es constante a lo largo del año.







Los biscotti en Siena son conocidos como cantucci o cantuccini, aunque se llaman erróneamente biscotti di Prato porque la primera receta documentada de este dulce se conserva en el archivo histórico de Prato. El manuscrito, del siglo XVIII, es de un erudito, Amadio Baldanzi, que los llamó “biscotti alla genovese”, es decir, a la genovesa.
En el siglo XIX esta receta se hace muy popular, hasta el punto de que Antonio Mattei, conocido pastelero de Prato, la lleva a la exposición universal de París de 1867, obteniendo por ella una mención especial.

La tradición es tomarlos acompañados de Vin Santo, que tampoco fue nunca santo de mi devoción, hay otros vinos dulces que me gustan muchísimo más (de los italianos, las malvasías de Montefiascone que son espectaculares, o los espumosos dulces de Asti que me vuelven loca, y de los españoles, por supuesto el Pedro Ximénez que para mí es lo más de lo más) Aunque quizá ese poquito de manía que le tengo al Vin Santo venga de un pequeño percance doméstico que sufrí con una botella que me regalaron, que se me cayó en la cocina y que me costó un triunfo limpiar antes de que mi casa se transformara en la versión toscana de “Cuando ruge la marabunta.” Tengo que aclarar que mi casa era un antiguo granero, que las paredes eran de ladrillo visto y de una piedra bastante porosa. Y por si esto no la hiciese lo suficientemente permeable a todo tipo de fauna (lagartijas, salamanquesas, arañas, escorpiones, escarabajos, tijeretas y algún roedor que en su momento me hizo la vida imposible), además el suelo era de lo que llaman “cotto toscano”, es decir, barro cocido, y bastante desgastado, con lo que su capacidad de absorción de cualquier líquido era equiparable a la de una esponja. Por suerte el caserío estaba bastante apartado y creo que nadie (o casi) oyó mis imprecaciones cuando tuve que mover todos los muebles y hasta la lavadora para limpiar todo lo más rápido posible antes de que las hormigas colonizaran mi casa. Admito que después de aquello nunca más volví a pensar en probar el Vin Santo. Y hasta ahora.

Y después de todo este rollo que os he soltado aquí os dejo la receta. No es ninguna de las que nos propone Whole Kitchen, ésta es de Stephanie Jaworski con alguna modificación mía.

Ingredientes:

75 grs. de almendras trituradas más bien gruesas
4 cucharadas soperas generosas de pralin (receta aquí)
2 tazas de harina
1 taza de azúcar
½ cucharadita de bicarbonato
½ cucharadita de levadura Royal
½ cucharadita de sal
½ cucharadita de canela
¼ taza de café espresso (yo preparé un Nespresso Roma)
1 cucharada de leche
1 huevo grande
1 cucharadita de extracto de vainilla
75 grs. de chocolate de cobertura cortado en trocitos pequeños (o chips de chocolate)

Preparación:

Hacer el café y dejarlo enfriar. En una jarrita, mezclarlo con el huevo batido y la esencia de vainilla. Reservar.

En un bol grande tamizar y mezclar todos los ingredientes secos. Añadirle gradualmente la preparación anterior hasta que se forme una pasta. Más o menos cuando llevemos la mitad del líquido añadido, incorporamos las almendras, el pralin y el chocolate.

Cuando terminamos de mezclar todo, enharinamos la superficie de trabajo y nuestras manos y dividimos la masa en dos. Hacemos dos rollos de masa iguales. Los colocamos sobre una placa de horno forrada con papel sulfurizado, separándolos 10 cm. entre sí. Si no podemos guardar esta separación porque el horno o la placa no nos lo permiten, guardamos un rollo en la nevera y horneamos el primero.

Lo coceremos unos 35 minutos, o hasta que esté firme al tacto. Lo sacamos,dejamos enfriar 10 minutos y cortamos en rebanadas oblicuas de unos 2 cm de grosor. Colocamos las rebanadas de manera ordenada y las llevamos de nuevo al horno, bajando la temperatura a 150º, unos 10 minutos por cada lado. Deben quedar doradas y duritas por ambos lados. Si dejamos un rollo en la nevera ahora lo sacamos y repetimos la operación.

Como os decía lo clásico es acompañarlos con una copita de Vin Santo, pero esta versión se “marida” muy bien con un buen cappuccino o con un chocolate calentito.








lunes, 18 de octubre de 2010

Chili con carne - WholeKitchen octubre 2010


Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Octubre nos invita a preparar todo un clásico de la cocina Tex-Mex, un Chili con Carne

Sublime. Maravilloso. Absolutamente delicioso. En serio. Nada que ver con destapar una lata de Old El Paso.

Ingredientes:

2 cebollas medianas
2 dientes de ajo
2 zanahorias medianas
2 pencas de apio
2 pimientos rojos
1 cdta. de guindilla en polvo
1 cdta. de comino molido
1 cdta. de canela molida
sal marina
Pimienta negra recién molida
700 gr. de alubias rojas cocidas **
800 gr. de tomate de lata troceado
500 gr. de carne de ternera picada
1 manojo de cilantro fresco
2 cdas. de vinagre balsámico
Aceite de oliva


** Podéis poner alubias blancas o negras también, eso va en gustos. Y pueden ser cocidas en casa a partir de legumbre fresca o envasadas, a vuestra elección.


Preparación:

Pelamos y picamos muy fino las cebollas, el ajo, las zanahorias y el apio. Continuamos partiendo por la mitad los pimientos rojos, retiramos los tallos y las semillas y lo picamos (aquí podéis hacerlo fino o grueso, según vuestro gusto)

Ponemos en una cazuela a fuego medio el aceite y vertimos todas las verduras que hemos picado, añadimos la guindilla, el comino, la canela, la sal y la pimienta, lo dejamos freír todo durante unos 7 minutos sin dejar de remover o hasta que veamos que las verduras estén tiernas.

Agregamos la carne picada, y la vamos desaciendo con la espátula de madera hasta que nos quede suelta, seguidamente añadimos el tomate y las judías. Agregamos unos 400 ml. de agua.

Del cilantro solo vamos a utilizar los tallos, que picaremos muy finito, lo añadimos a la cazuela. Añadimos el vinagre balsámico, lo salpimentamos un poco más.

Lo llevamos a ebullición y una vez llegado a este punto lo dejamos cocer todo a fuego bajo con un suave hervor, con la cazuela medio tapada durante una hora, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.

Ponemos a cocer el arroz, una vez terminado lo sacamos del agua, lo enfríamos con agua fría y lo dejamos escurrir.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Helado de chocolate - Whole Kitchen propuesta dulce Septiembre 2010



Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Septiembre nos invita a preparar un Helado Casero.




Receta básica de helado de vainilla (yo en esta ocasión he hecho sólo de chocolate)


HELADO DE VAINILLA DOBLE DE TAHITÍ




Ingredientes:



1 vaina de vainilla, preferiblemente de Tahití
720 ml. de nata líquida
240 ml. de leche
175 gr. de azúcar
4 yemas de huevo
1 cdta. de extracto de vainilla de Tahití
una pizca de sal.




Preparación:



Con la punta de un cuchillo, cortamos longitudinalmente la vaina de vainilla por la mitad, y raspamos las semillas negras. Reservamos.
En un cazo añadimos la nata, la leche, las semillas y las vainas que hemos cortado, la cocemos a fuego medio hasta que empiece a hervir, momento en el cual la retiramos. Lo tapamos y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente durante unos 30 minutos.
Pasado este tiempo, añadimos el azúcar y la sal. Ponemos nuevamente a fuego medio y removemos de vez en cuando hasta que veamos que el azúcar está disuelto, aproximadamente unos 5 minutos. Retiramos Dejamos entibiar. Retiramos las vainas.
Batimos las yemas de huevo en un bol mediano y sobre estos vamos añadiendo gradualmente la mezcla. Batimos hasta integrar. Ponemos nuevamente la mezcla en el cazo y dejamos cocer a fuego medio-bajo hasta que la mezcla espese y adquiera una consistencia parecida al de la natilla (pero sin que llegue a hervir, sino el huevo se cortará).







Dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego lo refrigeramos hasta que la crema esté muy fría un mínimo de 4 horas y un máximo de 2 días. Lo sacamos y añadimos el extracto de vainilla, y volvemos a remover hasta integrarla.
Vertimos la mezcla en el recipiente de la heladera y seguimos las instrucciones del fabricante, lo congelamos y lo dejamos enfriar hasta que podamos hacer bolas, unas 3 horas mínimo.
Si no tenemos heladera pondremos la mezcla un recipiente apto para el congelador (lo ideal es uno de acero inoxidable, ya que el metal acelera el proceso de congelación) y lo dejamos una hora aproximadamente. Pasado este tiempo, lo sacamos del congelador, (ya habrá congelado ligeramente sobre todo por los bordes), y con unas varillas o un batidor eléctrico, batimos enérgicamente para romper los hielos que se hayan formado, lo introducimos nuevamente en el congelador y volemos a repetir esta operación cada 40 minutas 3 o 4 veces más o hasta que veamos que tiene una textura cremosa.
Si deseamos podemos añadirle frutos secos, fruta fresca, chisp de chocolate, cookies, o cualquier otro ingrediente que nos guste, ya que el helado de vainilla es la base de muchos otros sabores.
Si queremos hacerlo de chocolate, sólo tendremos que eliminar la vaina de vainilla y añadir 5 cucharadas soperas de cacao en polvo a la mezcla y calentar, antes de añadir los huevos.





Yo no tengo heladera e hice todo el proceso a mano pero no es nada trabajoso, sólo hay que recordar sacar el helado del congelador y batirlo en los tiempos indicados. Antes de congelar añadí el extracto de vainilla y chocolate de cobertura troceado.


A la hora de servir acompañé con unos trocitos de Angel Food Cake de menta (la receta original del Angel Food Cake aquí, la única modificación es susituir los extractos originales por licor de menta y añadir un par de gotas de colorante verde en gel, en mi caso Americolor)



Decoré con cacao en polvo, chocolate fundido, trocitos de chocolate y pralin de avellanas (receta aquí)











martes, 14 de septiembre de 2010

Moussaka - Whole Kitchen propuesta salada Septiembre 2010


Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Septiembre nos invita a preparar todo un clásico de la cocina tradicional griega, una Musaca.

Transcribo literalmente la receta desde la página del Círculo Whole Kitchen por falta de tiempo y porque la explicación de la historia del plato así como de su elaboración son excelentes.

La musaca o moussaka es un plato de la cocina tradicional de los Balcanes pero internacionalmente conocido a través de la gastronomía griega. Con origen árabe, su nombre proviene de la palabra saqqa'a que significa "congelar" o "quedarse blanco".
Si nos ceñimos a la receta de las islas Helenas se trata de un pastel de tres capas: berenjenas sofritas en aceite, carne de cordero guisada y machacado con tomates y una última capa de salsa blanca. Comúnmente se añaden calabacines, champiñones, patatas o incluso se cambia o se omite la carne. Se suele gratinar con queso o pan.
En muchos otros países nos encontramos variaciones de este plato: en Inglaterra lo acompañan de una última capa de puré de patatas, en los Balcanes se corona con una crema de similar textura a las natillas, y en el mundo árabe es un aperitivo frío de berenjenas y tomates.
INGREDIENTES:

1 kg berenjenas
2 cebollas grandes
3 dientes de ajo
750 gr. de carne de cordero (o de ternera)
400 gr. de tomate triturado
1/2 vaso de vino tinto
1 cdta. de canela
1 cdta. de menta (o hierbabuena)
sal
pimienta
salsa bechamel
queso
salsa bechamel
100 gr. de harina
100 gr. de mantequilla
800 ml de leche
nuez moscada
sal
pimienta

PREPARACIÓN:

Empezamos preparando las berenjenas, para ello la cortamos en rodajas gruesas, unos 6-8 mm. Una vez cortadas las pasamos a un bol y le añadimos sal y las dejamos reposar durante unos 30 minutos, de esta forman pierdan sus amargor y parte del agua que tienen.
Transcurrido este tiempo ponemos las berenjenas en agua fría unos minutos, las escurrimos y las secamos con papel absorbente.
Ahora tenemos dos opciones, freír las berenjenas o asarlas, si optamos por freírlas pondremos abundante aceite en una sartén, y cuando esté caliente vamos añadiendo las berenjenas hasta que adquieran un tono dorado. Si las hacemos asadas, las ponemos en una bandeja de horno, las engrasamos con un poco de aceite y las dejamos asar hasta que se doren (horno a 200º).
Continuamos y en una sartén grande ponemos un poco de aceite y cuando esté caliente añadimos los ajos picados en trozos pequeños, cocinamos unos minutos, hasta que empiecen adquirir a cambiar de tono, momento en el cual añadimos la cebolla (cortada también en trozos pequeños) y la dejamos freír hasta que adquiera un tono dorado.
En este momento añadimos la carne picada, la canela, la sal y la pimienta, y la dejamos cocinar durante unos 10 minutos a fuego medio. Seguidamente añadimos el tomate triturado y lo dejamos cocinar unos 5 minutos y finalmente le añadimos el vino, continuamos cocinando hasta reducir y de esta forma conseguir que no nos quede aguado, unos 15 minutos aproximadamente.
Ahora preparamos nuestra bechamel, para ello ponemos en un cazo a fuego medio la mantequilla, la dejamos derretir, añadimos la harina y la dejamos cocer durante 30-40 segundos, removiendo constantemente con una cuchara de madera hasta que la roux tenga un color amarillo pálido.
Incorporamos la leche caliente, la sal, la pimienta y la nuez moscada, y seguimos moviendo hasta que la salsa tenga un aspecto homogéneo y sedoso. Si os quedan grumos lo podéis arreglar batiendo suavemente con una batidora.
Ahora empezamos a montar el plato, para ello engrasaremos la fuente con un poco de aceite y disponemos una capa de berenjenas, otra de capa de carne, repetimos, otra de berenjena y otra de carne, continuamos con una capa de bechamel y culminamos con el queso rallado.
Lo introducimos en el horno precalentado a 180º y lo dejamos hornear durante unos 30 minutos. Si el queso no os ha quedado lo suficientemente dorado, le ponemos unos minutos el grill, hasta que adquiera el tono dordado deseado.




viernes, 30 de julio de 2010

Whole Kitchen julio 2010: New York Cheese Cake


Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de julio nos invita a preparar todo un clásico de la repostería norteamericana, la clásica New York Cheesecake.

En versión antigua (no me daba tiempo a hacerla para esta ocasión pero es una de mis tartas "fondo de armario"), con foto y presentación cuestionables (se me había desmoronado un poco al desmoldarla) pero estaba rica... no, lo siguiente!

Si a vosotros también os gusta no dejéis de ver la versión y los consejos de Stephanie Jaworski en joyofbaking.com


INGREDIENTES

COMPOSICIÓN

1. Base
2. Relleno
3. Toppping

Base
210 gr. de galletas
40 gr. de azúcar
120 gr. de mantequilla

Relleno
1 Kg. de queso crema
190 gr. de azúcar
35 gr. de harina de repostería
5 huevos
80 ml. de nata
1/4 cdta. ralladura de limón o extracto de limón
1 cdta de extracto de vainilla

Topping
240 ml. de crema agria
35 gr. de azúcar
1/2 cdta. de extracto de vainilla



Base
Trituramos nuestras galletas hasta dejarlas con una textura fina, como la harina. En un bol, combinamos las galletas, el azúcar y la mantequilla derretida, mezclamos hasta formar una masa compacta.
Colocamos nuestra masa sobre el molde desmoldable y presionamos uniformemente sobre el fondo del molde, hasta obtener una capa de unos 3 cm. Reservamos mientras en el frigorífico.

Relleno
Ponemos en el bol de nuestra batidora el queso crema, el azúcar y la harina, batimos a velocidad media durante unos dos minutos, seguidamente añadimos los huevos, uno a uno, batiendo después de cada adicción y mezclamos, a continuamos culminamos añadiendo la nata, el limón y la vainilla, y mezclamos nuevamente hasta conseguir que nos queden todos los ingredientes bien integrados, pero con cuidado de no batir en exceso, no queremos introducir aire en nuestra masa.
Vertimos la masa sobre nuestra base de galletas y la introducimos en el horno, previamente precalentado a 180º durante 15 minutos, transcurrido este tiempo, bajamos la temperatura a 120º grados y lo dejamos durante 1’5 horas más o hasta que esté firme (el centro de la tarta parecerá un poco húmeda, es normal).
Pasado este tiempo, la sacamos del horno y la dejamos enfriar mientras preparamos nuestro topping.

Topping
En un bol ponemos la crema agria, el azúcar y la vainilla y mezclaremos hasta obtener una masa fluida.
Extendemos esta mezcla sobre nuestra tarta caliente y la introducimos nuevamente en el horno para cocerla durante 15 minutos más.
Pasado este tiempo, la sacamos de nuestro horno, pasamos un cuchillo por la parte el filo del molde (esto nos hará que desmolde luego mejor y que ayude a prevenir la aparición de grietas en la superficie).
La introducimos nuevamente en el horno, ya apagado y con la puerta abierta y lo dejamos enfriar ahí.
Una vez frío, lo refrigeramos durante al menos 6 horas, es mejor toda la noche, de un día para otro la tarta toma mayor firmeza y sabor.