
Ingredientes:
1/4 de taza de Maizena
1 1/4 tazas de leche
2 huevos grandes
2 yemas de huevo grandes
1 taza de crème fraîche
3/4 cucharaditas de sal
1/8 cucharadita de nuez moscada
2 cucharadas soperas de AOVE, más algo para untar los moldes
4 dientes de ajo picados
2 chalotas picadas finas
2 calabacines rallados
1/4 taza de gruyère+parmesano rallados
Albahaca fresca picada fina
Preparación:
Precalentar el horno a 180ºC.
Preparar la masa: Poner la Maizena en un bol, añadir poco a poco 1/2 taza de leche y batir enérgicamente hasta que se haya disuelto. In corporar poco a poco los huevos y las yemas ligeramente batidos, después el resto de la leche, la crème fraîche, la sal y la nuez moscada.
Si no vamos a usar la masa inmediatamente, se puede conservar refrigerada hasta 24 horas (si queremos servir las miniquiches recién hechas podemos adelantar la preparación de la masa y del relleno y hornear a último momento. Si no usamos la masa hasta el día siguiente, tenemos que volver a batirla antes de incorporarla a los moldes)
Para el relleno de calabacín: Calentar el aceite, pochar las chalotas y los ajos, añadir el calabacín rallado y saltear hasta que esté dorado. Apartar del fuego.
Untar los moldes en aceite, poner una cucharada sopera de queso rallado en el fondo de cada uno, después una cucharada sopera de relleno y por último una cucharada sopera de masa. Espolvorear por encima un poco de albahaca y hornear durante 15-18 minutos (en mi horno tardaron 16 minutos)
Sacarlos del horno, pasar un cuchillo por los bordes de los moldes y dejar enfriar del todo antes de sacarlos.
Se congelan muy bien. Para descongelarlos basta hornearlos a unos 160º durante 4-5 minutos, o 1-2 minutos en microondas y están como recién hechos.
Fuente: thekitchn.com








