Mostrando entradas con la etiqueta La última de Bianca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La última de Bianca. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de enero de 2011

Vasitos de ensalada caprese en texturas



Con esta receta participo en el concurso de Sonia (L'Exquisit) cuyas bases podéis consultar pinchando en el badge que veréis en la barra derecha de este blog.


De este pincho me gustaría deciros un par de cosas.


La primera, que no soy partidaria de las espumas, de los humos, de las perlas, y todo ese tipo de cosas que proliferan tanto en la cocina actual. Siempre dije que me gustaba la cocina moderna y mira por dónde, he descubierto que soy más bien tradicional.


Pero eso no quiere decir que no me guste de vez en cuando darle un aire diferente a las cosas, como en este caso. La receta la vi hace tiempo en una página francesa que me encanta, enviedebienmanger.fr, y me pareció buena idea para darle otra interpretación a un plato que me encanta, la ensalada caprese.


La caprese es lo primero que comí cuando aterricé en Italia por primera vez, y fue un impacto brutal para mis sentidos. Os parecerá una exageración pero fue así: el aroma de la albahaca recién cortada de la soleada terraza de mi amiga Laura y la mozzarella de búfala fresquita y cremosa, junto con unos tomates maravillosos de huerta, de esos que saben y huelen a tomate, todo ello acariciado por un buen aceite de oliva... En fin, me sentí como transportada, el aroma de esta planta me cautivó, me hacía sentir una especie de embriaguez, como si me diera vueltas la cabeza, pero sin dejar resaca. Durante los días siguientes recuerdo que hacía lo posible para que todo lo que me comía llevara albahaca. También en esos días probé mi primer pesto auténtico, hecho al mortero con hojas de albahaca expresamente traídas de Génova, no se puede pedir más...


La segunda cosa que os quería contar es que en la preparación de este pincho me "ayudó" Bianca, pero de una manera un tanto peculiar: robándome los colines mientras yo intentaba hacer las fotos, o volviéndolos a colocar de cualquier manera, o dándome besitos y tirándome del brazo mientras yo intentaba enfocar los vasitos con el móvil... Pero lejos de perder la paciencia me reí un montón y las fotos no han salido tan mal después de todo, no?


Por cierto una de sus últimas ocurrencias: hace poco estaba corriendo en círculos y gritando a todo pulmón cuando le preguntamos "Bianca, por qué gritas tanto?" Y ella, por supuesto también gritando, contesta "Para oírme!"






Y ahora sin más preámbulos os dejo la receta de estos vasitos, que son sencillos y rápidos de hacer y que se pueden dejar hechos con antelación.


Ingredientes para 6 chupitos:


Gelatina de tomate


6 cucharadas soperas abundantes de tomate natural triturado


0,5 grs de agar-agar


Sal


Pimienta


Nuez moscada



Crema de mozzarella


1 mozzarella pequeña


3 cucharadas de queso Philadelphia



Falso pesto


4 cucharadas de AOVE


15 piñones picados más bien gruesos


1 cucharada sopera de albahaca fresca picada


1/2 cucharada opera de queso parmesano



Preparación:


Gelatina de tomate

Calentamos el tomate en un cazo junto con el agar-agar hasta que éste se haya disuelto completamente, unos 4 minutos en total. Lo echamos en los vasitos, dejamos enfriar y metemos en la nevera para que cuaje.


Crema de mozzarella


Procesamos la mozzarella con el queso Philadelphia a velocidad moderada. Dejamos en la nevera dentro de una manga pastelera con boquilla ancha hasta el momento de usar.


Falso pesto


Mezclamos todos los ingredientes y dejamos reposar 15 minutos para que se integren los sabores.

Montaje:

Sobre la gelatina de tomate escudillamos un poco de crema de mozzarella. Alrededor hacemos un cordón con el falso pesto. Servir fresco.


viernes, 15 de octubre de 2010

Pollo a la plancha con soja dulce y salsa de pistachos a la naranja




Si os parece que en la foto tiene buena pinta, tenéis que esperar a probarlo.

Os dejo dos de las últimas genialidades de mi peque:

1. "Bianca, mira qué bonita está la luna" (en fase de cuarto menguante, se recorta muy brillante sobre un cielo negro que la hace parecer muy blanca)

Respuesta de Bianca, que la mira con indiferencia y sentencia: "Está rota."

2. Bianca está acatarrada desde hace semanas y la pobre no lo suelta. Hace unos días se pone a toser y a estornudar muchas veces seguidas, y al acabar da un respingo y dice: "Estoy muy estornudada."

Buen fin de semana a tod@s.


Ingredientes


Para el pollo:


Filetes de pechuga de pollo
Salsa de soja dulce (o tradicional, añadiendo en este caso miel al gusto)


Para la salsa de pistachos y naranja:

Procesar todos juntos los siguientes ingredientes:

100 grs de pistachos
Zumo de una naranja
Un poco de cáscara de naranja rallada
2-3 hojitas de salvia picadas finas
Sal
Pimienta
2 cucharadas de AOVE


Preparación:


Marcar el pollo en la plancha o sartén. Cuando esté bien dorado, añadir la salsa de soja y cocinarlo un par de minutos de cada lado.

Servir acompañado de la salsa y decorar con algunos pistachos enteros, tiritas de naranja y salvia.







lunes, 9 de agosto de 2010

Verano 2010 Lavinio (Roma)

Lavinio (Roma), bajada a la playa
Se acaban las vacaciones. Como siempre, se han pasado en un abrir y cerrar de ojos, y como siempre me quedo con las ganas de haber hecho miles de cosas que tenía planificadas y no va a poder ser. Podría hacer más renunciando a pasar tiempo con mi hija pero... por muchas cosas que tenga que hacer ninguna es ni de lejos tan importante como ella.
Lo bueno es que he cocinado muchísimo, y casi no he hecho dulces, con dos o tres excepciones. Entre ellas una crostata de albaricoques que saldó una discusión durante nuestro primer desayuno en Lavinio.
Y es que la madre de Laura había hecho lo que ella llama "mermelada de albaricoque" y que el resto del mundo llamamos "albaricoques en almíbar." Yo me río mucho con ella, es tan impaciente que no es capaz ni de picar la fruta en trozos ni de cocerla el tiempo suficiente para que espese. Así que mi amigo Massimo estaba diciendo que de mermelada nada, que era una conserva y punto. A mí se me ocurrió decir que para una crostata estaba bien y Laura, que en ese momento estaba en otra conversación, me dijo "Perfecto, pues la haces mañana." Y así fue. Estuvo a punto de quemárseme porque no domino los hornos de gas, estoy acostumbrada a mi horno eléctrico (inmenso de tamaño y que tarda en calentar) y se me quemaron algunas de las tiritas, y no quedó muy estética porque en molde rectangular es difícil y más con ese tamaño, pero de sabor y textura quedó estupenda. Aquí la tenéis, probablemente la crostata más grande que haré jamás. El relleno es crema inglesa y, cómo no, los famosos albaricoques en conserva.


Crostata di albicocche e crema inglese

La calle de mi amiga Laura

Los días en la playa con mis amigos fueron maravillosos, apesar de que yo estuve bastante nerviosa porque mi pequeñaja estaba demasiado alterada por tanta novedad (sobre todo fascinada por la hija pequeña de mi amiga, de 4 años) y se puso muy rebelde, lo que me hizo perder los nervios en más de una ocasión, aunque hasta en eso mis amigos han sido maravillosos y comprensivos y lejos de quejarse me han ayudado muchísimo con su cariño y sus consejos. La vuelta para mí fue muy dolorosa, sentía que hubiera necesitado más tiempo para compensarles por los malos ratos que pude causarles, y me hubiera encantado poder hablar más con Laura, pero ella tiene cuatro hijas y yo... una que vale por cuatro!

Todas las casas están llenas de flores maravillosas

A pesar de todo me han dicho que deberíamos volver para celebrar los cumpleaños de sus hijas mayores (cumplen 17) y de Bianca (3) porque es el mismo día. Si no se arrepienten y para entonces puedo permitírmelo, creo que me concederé una segunda oportunidad de viajar sola con Bianca, cosa más bien complicada, y cualquiera que haya ido en avión solo/a con un/a pequeñajo/a de esta edad estará de acuerdo conmigo en que no es tarea fácil.

Mi hija Bianca martirizando a un par de tortugas... que espero sigan vivas!

Os ahorraré el relato detallado del viaje, os dejo una anécdota de la vuelta que resume perfectamente el carácter voluble e inconformista de mi angelote.

Es la segunda vez en su corta vida que viaja en avión, pero de la primera no se acordaba porque tenía sólo 9 meses. En aquella ocasión se portó fenomenal, sólo lloró un poco en el viaje de ida hasta que consiguió dormirse y a la vuelta durmió todo el tiempo y ni nos enteramos de que viajábamos con un bebé.

Pero en esta ocasión el bebé ya no era tal, sino, en palabras de su tío, una señorita "con un par de cascabeles bien puestos." A la ida la tuve bastante entretenida dibujando y jugando con sus muñequitos, pero a la vuelta, desde que nos instalamos en nuestros asientos, empezó a gritar a todo pulmón "Quiero bajar del avión!" Todo el que pasaba se reía de la ocurrencia pero yo lloraba por dentro porque veía lo que se me avecinaba... y no me equivoqué. Los gritos iban in crescendo, las azafatas me sugerían que me levantara del asiento y me la llevara a la parte de atrás del avión con ella, le dieron papel y lápices de colores y hasta le trajeron galletitas (intento amable de aplacarla pero inútil dado que mi hija no prueba un dulce ni por equivocación) pero ella siguió con sus alaridos y manotazos (me derramó un brik de leche en la entrepierna, pensad con qué aspecto deplorable terminé bajándome del avión) Hasta que el cansancio la venció y se durmió en mis brazos, con lo que el resto del viaje transcurrió plácidamente con la única molestia de la parálisis que aquejaba mi espalda, cuello y brazos, porque me daba pánico moverme y que se despertara.

En fin, llegamos a Barajas, aterrizamos sin contratiempos, me hacen esperar veinte minutos dentro del finger para entregarme su cochecito, la meto en él, le pongo en cinturón, me pongo en marcha hacia la salida y Bianca me dice "Mami, cogemos otro avión?"

No sabía si reírme o llorar, y opté por reír.

No sabía si matarla o comérmela a besos, y elegí la segunda posibilidad. Qué hubiérias hecho en mi lugar?

Dentro de unos días empiezo a publicar los frutos de mis horas a los fogones durante las vacaciones. Y dentro de nada a cambiar el chip italiano por el mexicano, que el concurso de Paco espera!

Perdonad que no me pase aún por vuestras cocinas, empezaré la "tourné" en breve. Os echo de menos pero quiero aprovechar al máximo la última semana de vacaciones. Os veo a partir del 30 de agosto. Un abrazo para todos.

viernes, 23 de julio de 2010

Me voy de vacaciones!

Hola a todos,
Últimamente estoy muy ausente del blog por falta de tiempo. En el trabajo estoy hasta arriba, por las tardes cuando no tengo dentista, médico o algún otro compromiso igualmente emocionante llevo a la enana a la piscina, y por la noche lo último de lo que tengo ganas es de encender el PC.
Por eso no contesto a los comentarios o contesto tarde y no os leo ni os devuelvo las visitas, os pido disculpas por ello, pero eso cambiará a partir de septiembre, fecha en la que si no surge ningún "brown" inesperado tendré más tiempo para hacer las cosas que me gustan, entre ellas visitar vuestras cocinas y empezar a publicar aquí otro tipo de contenidos que me rondan por la cabeza.
Tan ausente estoy que resulta que había ganado un premio en el concurso de Paco (Lazyblog) de recetas con cerezas el Jerte y me lo tuvo que soplar Cuinera. Imaginaos lo despistada que estoy que ni siquiera miré quiénes eran los otros ganadores y cuando le di las gracias a ella ni la felicité, a pesar de que también ella es una de las ganadoras!
Yo participé con dos recetas, una dulce y otra salada y gané con esta última. Estoy como un niño con zapatos nuevos. Corrijo, estoy como yo misma con zapatos nuevos (el calzado es otra de mis grandes adicciones) y desde aquí doy las gracias y un beso enorme-enorme-enorme a Paco por la iniciativa, también muchísimas gracias a los simpáticos señores del Consejo regulador de la denominación de origen Cerezas del Jerte y a todos los que me han votado. Gracias de corazón, es la primera vez que gano algo desde que tengo el blog y tiene más valor para mí que un sorteo, porque independientemente del regalo (y éste es un regalazo) me ilusiona muchísimo que a la gente le haya gustado una receta mía, a pesar de que siempre cocino con prisas, de que mis fotos son penosas y de que siempre se me olvida algo (en el caso de esta receta, el cordón de salsa alrededor del plato. Qué rabia, se veía tan desnudo el pobre!)
No dejéis de descargaros el pdf que ha preparado Paco con todas las recetas, merece la pena. Hay auténticas maravillas celestiales.
Cambiando de tercio, la enana y yo nos vamos unos días a la playa... en Italia, a casa de mis amigos Laura y Massimo y sus hijas. No nos vemos desde hace dos años y tengo muchísimas ganas, nos esperan junto a ellos días de sol, de risas y de jaleo del sano. Mis amigos tienen cuatro hijas de edades comprendidas entre los 4 y los 17 años, así que os podéis imaginar lo que es sentarse a la mesa con ellos. Para quien le gusta estar en familia como a mí es maravilloso. Aún recuerdo la última vez que pasamos unos días en la casa que tienen junto al lago Trasimeno. La enana tenía 9 meses de edad y tocaba diana a las 6 de la mañana, hora a la que allí el sol que entra por la ventana ya te ciega, así que cuando terminaba con ella ponía la mesa para el desayuno, operación que me llevaba no menos de un cuarto de ora. Las sobremesas eran lo mejor, es lo que más echo de menos cuando vuelvo a Madrid después de estar con ellos, me falta el barullo de las comidas en mi casa, que en comparación resulta vacía y silenciosa.
Mientras esté fuera debería publicarse una entrada programada con la propuesta dulce de Whole Kitchen. Espero que esta vez blogger no haga de las suyas.
Esta noche cogemos el avión, no sabéis las ganas que tengo de desconectar después de un año que no ha empezado bien precisamente. Pero las cosas están cambiando, y como cantaba el gran Frank "The best is yet to come." Lo mejor está aún por llegar, puedo sentirlo, y no tengo prisa, simplemente disfruto de la sensación.
Para la vuelta prometo fotos, anécdotas y recetas nuevas. Laura cocina como los dioses y siempre que estoy con ella aprendo a hacer algo rico.
Para terminar este saludo pre-vacacional inauguro una nueva sección que voy a titular "La última de Bianca" y que consiste simplemente en que en los post donde figure esta etiqueta pondré las frases de mi hija (de dos años y medio) que a veces son geniales, otras me inspiran una ternura infinita y otras me hacen partirme de la risa.
La idea la he copiado impúdicamente de El hombre ama de casa, cuyo blog os recomiendo si es que no lo conocéis.
La última de hoy:
Bianca está corriendo por el jardín, se tropieza con el escalón del porche y se da un panzazo del que sale ilesa, excepto en su orgullo, que parece haber salido del trance un poco maltrecho. Viene hacia mí llamándome y abriendo los bracitos para que la consuele, la abrazo y la beso y sin dejar de llorar me grita:" No quiero ser mayor!"
:-)
Felices vacaciones a todos.