domingo, 28 de noviembre de 2010

Tarta nido de pájaros



Con esta tarta he querido homenajear a mi princesa en su tercer cumpleaños.

La receta es muy simple:

- Bizcocho de yogur que podéis ver
aquí
- Chocolate buttercream para la cobertura y como pegamento del nido
- Barquillos de chocolate troceados para construir el nido
- Los sabios consejos de mi querida
Flora que me asesoró y creo que hasta cruzó los dedos por mí cuando le dije que no tenía cmc en casa, que no tenía tiempo de pedirlo online ni de ir a comprarlo en persona y que iba a trabajar sin él. Así que las figuras que veis son fondant de nubes (ese sí lo hice correctamente según la receta de Megasilvita) con un poco de glucosa. Sí, ya sé que eso de "un poco" no os va a convencer pero es que fui a ojo y al final no sé cuánto puse. El caso es que dejé las figuras unos días secando en mi sótano (es gélido y muy ventilado) y no sé cómo pero se secaron bien y el resultado es el que veis. Qué caradura la mía, verdad?

Y poco más, sólo quería compartir con vosotros la alegría de haber celebrado los tres añitos de Bianca pero os ahorraré todas las cursiladas que se me pasan por la cabeza en estos momentos. Eso sí, os dejo el video de una canción que para mí encierra todo el amor que siento por ella y que empecé a cantarle desde que supe que estaba embarazada de ella, cuando soñaba con el momento de poder estrecharla entre mis brazos y descubrir cómo sería su sonrisa.

Ronan Keatin - When you say nothing at all



Feliz fin de semana a todos.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Daring Bakers Noviembre 2010: Crostata de albaricoques y almendras


The 2010 November Daring Bakers’ challenge was hosted by Simona of briciole. She chose to challenge Daring Bakers’ to make pasta frolla for a crostata. She used her own experience as a source, as well as information from Pellegrino Artusi’s Science in the Kitchen and the Art of Eating Well.

Ni hecho aposta: el día anterior a la publicación de la receta de noviembre yo subí una receta de crostata que algunos recordaréis y que podéis ver pinchando aquí. La hice para participar en un concurso en el que (sniff, sniff) no gané nada, aunque fue divertido participar.
Nuestra anfitriona Simona eligió las recetas clásicas de crostata de Artusi, yo (como siempre últimamente) fui a lo rápido y utilicé mi pâte brisée fetiche, la receta de Martha Stewarte que para mí es la masa perfecta, fácil y rápida de preparar y super manejable. Si queréis ver las recetas originales pinchad aquí.
Como relleno, albaricoques y almendras con una crema de nata y huevo aromatizada con vainilla y limón. Obviamente los albaricoques no son de temporada, pertenecen a mi reserva congelada :-)



Ingredientes para un molde de 26 cm:

2 y 1/2 tazas de harina
1/2 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de azúcar
226 gramos de mantequilla fría
1 cucharadita de ralladura de limón
1/4 a 1/2 de taza de agua helada

Para el relleno:
6 galletas tipo María
8-10 albaricoques
200 ml de nata
2 huevos
6 cucharadas de azúcar
Ralladura de medio limón
1 cucharadita de extracto de vainilla





Preparación:



Precalentar el horno a 160º.
Procesar la harina tamizada con la sal, el azúcar, la ralladura de limón y la mantequilla hasta que obtengamos migas. Añadir el agua en hilo hasta que la masa esté ligada, pero sin llegar a estar húmeda. Tiene ser elástica y despegarse del procesador con facilidad.
La dejamos reposar en el frigorífico al menos una hora. La estiramos a 3 mm y cubrimos el molde.
Esparcimos por el fondo de la masa las galletas reducidas a pan rallado. A continuación colocamos los albaricoques cortados en mitades y los bañamos con una crema que preparamos mezclando la nata con los huevos batidos, el azúcar, la vanilla y la ralladura de limón. Horneamos durante 35-40 minutos, o cuando veamos que el relleno casi no tiembla al sacudir ligeramente el molde. En ese momento lo sacamos del horno y le echamos por encima las almendras fileteadas y azúcar moreno al gusto. Llevamos al horno otros 5 minutos, o hasta que veamos que el azúcar ha caramelizado.








viernes, 26 de noviembre de 2010

Llegó mi AIG!


Mil gracias desde el fondo de mi corazón a Mariví de Días de cochura por el primor y el cariño con que ha preparado mis regalos, que adoro desde el primero al último y que os explico a continuación tal y como ella hace en la maravillosa carta que me ha enviado.
De izquierda a derecha: Christmas pudding, que mira tú por dónde tenía pensado preparar estas Navidades (el mes pasado me agencié un molde especial para cocerlo al vapor sin peligro de entradas de agua inoportunas)
Un tarrito para espolovorear la harina encima del pan antes de hornearlo. Es tan bonito que casi me va a dar pena usarlo!
Un frasco de mixed spice que pienso emplear con sabiduría y mesura para que me cunda todo lo posible.
Un imán para la nevera, así recodaré la ciudad donde ella vive, y que en cuanto hice la foto pasó a ocupar un lugar de preferencia.
Moldes para cupcakes en rosa pastel, tan bonitos que tengo que pensar muy mucho con qué receta y en qué ocasión los usaré.
El libro "Red velvet and chocolate heartache" de Harriet Eastwood, que tiene un montón de recetas super interesantes y una de las fotografías más espectaculares y cuidadas que he visto en los últimos años. Me lo estoy leyendo (corrijo, me lo estoy devorando) a marchas forzadas, absolutamente fascinada por la teoría de esta mujer de que el deseo de comer tartas ricas es un derecho legítimo del ser humano y nadie debería verse privado de él, ni siquiera por estar a dieta. Para ello le busca las vueltas a las recetas tradicionales sustituyendo los ingredientes más grasos y calóricos por otros más sanos y naturales pero sin caer en lo "light." Sus ingredientes fetiche son las ralladuras de verdura (remolacha, berenjena, zanahoria, chirivía, nabo e incluso berenjena!) combinadas con la harina de arroz y la almendra molida. Estoy absolutamente fascinada por este concepto de repostería sana y a la vez deliciosa y espectacular, no veo la hora de experimentarla!
Mariví ha pensado incluso en Bianca y le ha mandado muñequitos de gominola. Estás en todo, Mariví!
Me ha emocionado profundamente todo el amor y el esmero que has puesto en la preparación de tan fantástico envío. Como veréis más abajo los regalos venían envueltos en un papel precioso con dibujos de gingermen vestidos de las maneras más graciosas. Parte del papel lo he cortado en tiras y lo estoy utilizando como marcapáginas para ir señalando el libro de Harriet Eastwood.
Desde aquí te doy las gracias públicamente, y espero que me des cuanto antes tu mail para poder escribirte como mereces. Un beso enorme Mariví, y desde ahora te sigo de cerca!



jueves, 25 de noviembre de 2010

Whole Kitchen propuesta dulce noviembre 2010: Pastel de piña invertido


Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Noviembre nos invita a preparar todo un Pastel Invertido.

Este pastel es uno de mis clásicos de fondo de armario, lo he hecho millones de veces con todas las frutas posibles: plátano, melocotón, kiwi, naranja, mandarina... por eso esta vez he vuelto al clásico y he decidido prepararlo con piña.

En la foto podéis ver la receta que utilizo. El libro tiene "solamente" 45 años (y es uno de los tesoros de mi biblioteca. Está editado por el Instituto Crandon de Montevideo (Uruguay), y ha sido el libro de cocina de cabecera de muchas amas de casa uruguayas durante generaciones junto con el de la argentina Doña Petrona, que mi Madre también tenía y nunca nos arrepentiremos lo suficiente de no haber traído con nosotros a España.


Transcribo aquí la receta de Whole Kitchen, ligeramente diferente como veréis:

Ingredientes para el topping o cubierta:

60 gr. de mantequilla
80 gr. de azúcar blanca
80 gr. de azúcar morena
550 gr. de piña en almibar *
cerezas en almíbar para decorar


Para el bizcocho:

195 gr. de harina de repostería
2 cdtas. de levadura en polvo
1/4 cdta. de sal
120 gr. de mantequilla
200 gr. de azúcar
1 cdta. de extracto de vainilla
2 huevos
120 ml. de leche


* Hay que secarla muy bien y retirar el máximo posible de líquido, para que no humedezca el pastel en exceso.




Preparación:

Para un molde de unos 23 cm. Horno a 180º
Colocamos los dos tipos de azúcar y la mantequilla en una cacerola pequeña y lo cocinamos a fuego medio durante hasta que todo se haya disuelto y adquiera una textura homogénea. Seguidamente lo dejamos cocer un poco más hasta que veamos que el azúcar empieza a caramelizar, unos minutos.
Seguidamente retiramos del fuego y lo vertimos sobre el molde que vayamos a utilizar, el cual previamente habremos engrasado, colocamos encima los trozos de piña y las cerezas en el centro, o cualquier otra fruta que vayamos a utilizar, y reservamos.
En el bol de nuestra batidora eléctrica batimos la mantequilla y el azúcar hasta que nos quede esponjosa y suave, una vez obtenida esta consistencia añadimos el extracto de vainilla y seguimos batiendo, continuamos añadiendo las yemas de los huevos de una en una, batiendo bien después de cada adicción.
Mezclamos la harina, la levadura y la sal y la añadimos a la masa anterior, en tres veces, alternándola con la leche y batimos hasta incorporar todos los ingredientes.
En otro bol, batimos nuestras claras hasta montarlas y obtener una textura de pico firme.
Incorporamos las claras montadas a la masa, lo haremos en dos veces, y con la ayuda de una espátula la vamos integrando pero con cuidado de no batirlo en exceso.
Vertimos nuestra masa sobre el molde, alisamos la parte superior y la horneamos durante 50 minutos aproximadamente, o hasta que pinchemos nuestro pastel y veamos que nuestro palito sale limpio.
Una vez tengamos nuestro pastel horneado, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar dentro del molde, unos 10 minutos. Seguidamente lo desmoldamos y lo dejamos enfriar por completo.




martes, 23 de noviembre de 2010

Acción de gracias (y 5): Pavo relleno de nueces y castañas con chutney de arándanos

Mañana es Acción de Gracias y con esta receta termino el pequeño especial que por razones familiares y sentimentales he querido dedicar a esta celebración. En un momento en que todo el mundo empieza a entregarse a la vorágine de los preparativos navideños (ehem, yo ya he comprado los regalos de Reyes y tengo varias tandas de galletas listas para hornear en el congelador) quiero que en este blog se detenga el tiempo para recrearme en los motivos que personalmente tengo para dar las gracias en un año que ha sido todo menos fácil. Y los motivos se resumen en uno solo: se llama Bianca y acaba de cumplir tres añitos. Por ella, a pesar de las muchas dificultades y problemas a los que me enfrento últimamente, aún me quedan ganas y fuerzas para darle a la vida un Gracias inmenso y emocionado.
Y lo dejo porque no son horas mi lugar para ponerse sentimentales. Vamos a lo que vamos.
Me temo que alguno se va a llevar una desilusión cuando vea que lo que he preparado no es el pavo a la manera tradicional de Acción de gracias sino un sucedáneo más sencillo. La razón es muy simple: no tengo tiempo de cocinar un pavo entero "con todos sus bereberes" (en palabras de mi tío, quien se lo come cada año preparado por mi tía, que cada año se mete en semejante berenjenal para complacerle) ni tampoco planeo un banquete de 20 comensales, así que he optado por preparar una pechuga de pavo rellena en la que estuvieran presentes los principales ingredientes que se emplean en estas fechas y esto es lo que me salió. Queda feo si digo que estaba buenísimo?
:-)
El pavo está presente desde lo que llaman "el primer festín de Acción de Gracias." Se habla de que al mismo asistieron 90 indios y se dice que se sirvieron cuatro pavos salvajes aunque esto no es seguro. Lo que sí parece indiscutible es que el pavo, por lo abundante de su presencia y la facilidad para capturarlo, fue el sustituto nacional del tradicional ganso que era el plato principal en los festines ingleses.
Y por hoy no os castigo más con rollo histórico. Aquí os dejo la receta.
Ingredientes:
1 pechuga de pavo limpia y abierta
Relleno:
200 grs de queso Philadelphia
100 grs de castañas (en crudo), cocidas y picadas gruesas (reservar algunas enteras para decorar los platos)
50 grs de nueces picadas (más algunas enteras para decorar los platos)
50 grs de pasas remojadas desde la víspera en vino amontillado y bien escurridas (va igual de bien Armagnac, Calvados o un buen Brandy de Jerez)
2 lonchas de bacon
1/2 cebolla
2 cucharadas de mantequilla
Sal
Pimienta
Nuez moscada
Costra de hierbas:
Sal en escamas
Pimienta negra
Nuez moscada
Hierbas frescas: Tomillo, romero, mejorana, cebollino
Chutney de arándanos:
200 grs de arándanos secos
8 mitades de albaricoques secos picados muy finos.
2 cucharadas de sirope de arce
1 cucharada de miel
Preparación:
Para hacer el chutney ponemos en una cazuela todos los ingredientes y llevamos a hervor suave durante 15 minutos o hasta que quede con consistencia de sirope. Reservamos.
Para preparar el relleno mezclamos suavemente queso, castañas, nueces y pasas.
Rehogamos la cebolla cortada en juliana y el bacon en la mantequilla con una pizca de sal hasta que estén dorados y los añadimos a la preparación.
Extendemos el relleno sobre la pechuga salpimentada, enrollamos y hacemos rodar sobre la mezcla de hierbas aromáticas bien triturada con la sal. Cerramos los extremos con palillos para que no se nos salga mientras marcamos en la sartén a fuego fuerte para conservar los jugos.
Retiramos los palillos, envolvemos nuestro rollo en papel aluminio bien apretado y lo horneamos unos 20 minutos de cada lado.
Servimos loncheado, acompañado del chutney y de algunas castañas y nueces enteras.