miércoles, 30 de marzo de 2011

Coconut milk, rhum and chocolate chips bundt cake - Bundt de leche de coco, ron y trocitos de chocolate... y algunos desvaríos


Llevo varias semanas desaparecida, con entradas programadas (algunas han hecho acto de presencia de manera inoportuna, como la de la quiche de Whole Kitchen que salió un día por las buenas, dos semanas antes de plazo) y con otra que blogger se engulló completamente y eso me desmoralizó tanto que hasta hoy no me he sentado a reescribirla. Eso sí, en un documento fuera de blogger, para que no me vuelva a ocurrir lo mismo. Querida Blo, cómo me acordé de ti y de tu fantástico post de los zapallitos rellenos cuando entré en blogger para recuperar mi post y vi que quedaban sólo las fotos y que el texto había volado!


Quien quiera ir a la receta de hoy, puede darle al ratón hasta pasar la siguiente foto, porque lo que viene ahora son desvaríos personales varios que quería compartir pero comprendo que no os interesen a la inmensa mayoría.


Últimamente estoy bajo mínimos en cuanto a publicación y de momento va a seguir siendo así. Tengo dos compromisos adquiridos para publicar artículos en la sección Food Talk de las Daring Bakers de aquí a final de año y los voy a mantener, pero en cuanto al resto de cosas en las que hasta ahora participaba regularmente, a partir de ahora quizá no las deje del todo pero sí voy a ir un poco a mi aire. He cambiado de lugar de trabajo (no de empresa, sólo de ubicación) y eso implica levantarme todos los días a las 5.30 y volver a mi casa mucho más tarde que antes, con lo que tengo muy poco tiempo para pasar con mi hija hasta que ella se duerme, y cuando ella, que para eso es pelín rebelde, por fin se duerme... en fin, ya sirvo para poco: apenas algo de tele, hojear algún libro de cocina maravilloso, leer unas cuantas páginas del libro de turno (porque no sólo de literatura gastronómica vive el food blogger) y dormirme agotada, o sea, nada de tiempo para cocinar durante la semana. Y el fin de semana siempre hay cosas atrasadas que hacer, algunas quizá no tan gratificantes como cocinar platos largos y complicados de los que me gustan, pero casi siempre son cosas más urgentes e importantes que encerrarme a trastear en la cocina, así que voy a bajar un poco el ritmo. Sé que mi ritmo es ridículamente lento en comparación con el de otros bloggers, pero aún así a mí me ha supuesto un esfuerzo enorme publicar una o dos veces por semana como había estado haciendo én los últimos meses. También me ha supuesto un esfuerzo enorme presentarme a todos los concursos en los que he tomado parte últimamente, con resultados desastrosos puesto que lo único que he conseguido es ser finalista en el concurso de cupcakes de Davinia. Y como no me gusta pedirle votos a nadie (porque confieso que tampoco me gusta que me lo pidáis a mí, queda dicho y espero que nadie se ofenda) no lo hice. Pienso que si lo que hago gusta, genial, pero si tengo que promocionarlo entonces ya no me interesa. No sé si el resultado hubiera sido diferente en caso de haber pedido a la gente que me votara, pero ni me lo planteo. En algunos casos mi experiencia en concursos ha sido decididamente negativa, no voy a dar nombres (y da igual porque la persona en cuestión no forma parte de "nuestro" grupo de bloggers españoles, que nadie se sienta aludido) pero me ha dolido muchísimo presentar una receta a un concurso, tomándome incluso la molestia de traducirla para que los lectores de esta persona no tuvieran ninguna dificultad en leerla y valorarla, para que al final esta persona ni siquiera me acusara recibo de mi participación en el concurso. Y no es el único caso en el que he salido "escaldada" de un concurso últimamente, de otros casos prefiero directamente ni hablar porque sé que más de uno se ofendería, sólo diré que me he desengañado muchísimo de los concursos en general así que he tomado la decisión de no volver a participar en ninguno, al menos en lo que queda de año. Prefiero dedicar mi escaso tiempo a poner en práctica recetas de las que siempre tengo pendientes y que van quedando relegadas por falta de tiempo, hacer sencillamente lo que me apetece sin sentirme obligada a nada. Sin la presión que supone tener que hacer una preparación corriendo, muchas veces de noche, sin luz ni medios para fotografiarla como Dios manda. Sin la frustración que suponía ver publicada antes por otra persona una receta que tengo pendiente desde hace siglos, una receta para la cual a lo mejor incluso me he comprado expresamente algún cacharro que aún ni siquiera he tenido tiempo de sacar de su caja. Últimamente me he dado cuenta de que estaba demasiado obsesionada con publicar las cosas que "tenía" que publicar, siempre corriendo, sin disfrutar lo que hacía, sólo pensando en la foto y en escribir la receta para subir el post de turno. Y después de unos días de tomar distancia del blog a causa de mi nueva dinámica cotidiana, me he dado cuenta de que esta distancia me ha hecho bien, me ha hecho relativizar la importancia y la urgencia de determinadas cosas, y me ha ayudado a darme cuenta de que si el blog me hace llegar a tal grado de estrés, preocupación y frustración, entonces no estoy enfocándolo como debería. Mi blog no tenía que ser una obligación, lo concebí como un lugar para dar rienda suelta a mi pasión de cocinar pero también como un refugio, un remanso de tranquilidad donde evadirme del estrés cotidiano. Desde luego no tenía que ser otra fuente de estrés, de eso ya voy sobrada. Espero que mis comentarios no molesten a nadie, si es así lo lamento pero necesitaba contarlo. Y ahora la receta.



Este bundt nació de la improvisación. En teoría debería haber sido un bundt de coco que seguiría fielmente la estupenda receta de Sweet180º, pero un fatídico accidente (que contaré en otra ocasión, cuando pueda hacer la receta original) con cierta botella de un riquísimo jarabe concentrado de coco lo impidió.


Ingredientes:


3 tazas de harina


1 cucharadita de polvo de hornear


1/2 cucharadita de sal 250 gr. de mantequilla (temperatura ambiente)


2 1/2 tazas de azúcar


6 huevos


1 cucharadita de extracto de vainilla


2 cucharadas soperas de ron añejo


1 de taza de leche de coco (sin azúcar)


175 grs de pepitas de chocolate (yo no tenía y le puse chocolate de cobertura cortado en trozos, pero es mejor usar gotas o pepitas)







Preparación: Precalentamos el horno a 180º y engrasamos un molde de bundt o de rosco. Tamizamos la harina, el polvo de hornear y la sal y reservamos. Mezclamos la leche de coco con el ron y el extracto de vainilla y reservamos. Cortamos el chocolate en trozos pequeños y... pues claro, reservamos!



Metemos la mantequilla en nuestro robot o amasadora y la batimos a velocidad media con el azúcar hasta que la mezcla esté blanca y muy cremosa. Añadimos la leche de coco y seguimos batiendo hasta que esté perfectamente integrada. Batimos ligeramente los huevos en una jarra para incorporarlos poco a poco a la masa. Lo haremos en un chorro fino, como si estuviéramos incorporando el aceite a una mahonesa.


Añadimos ahora los ingredientes secos, bajando la velocidad. Los incorporaremos en 3-4 veces alternando con la mezcla de leche de coco, ron y vainilla.


Fuera del robot, añadimos los trozos de chocolate mezclando con una espátula para que se distribuyan uniformemente por toda la masa.


Volcamos la masa en el molde, la dejamos caer un par de veces suave pero decididamente sobre la encimera protegida con un paño de cocina y pinchamos con una brocheta posibles burbujas que nos hayan quedado en la superficie.


Horneamos durante 1 hora y 5 minutos, o hasta que esté ligeramente dorado y un palillo insertado en el centro salga completamente seco.

viernes, 25 de marzo de 2011

Whole Kitchen propuesta salada marzo 2011: Quiche de higos con jamón serrano y queso Maasdam



Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Marzo nos invita a preparar un clásico de la gastronomía francesa, Quiche.



Ingredientes para la masa: (molde de 18 cm de diámetro)



1 + 1/4 tazas de harina

125 grs de mantequilla a temperatura ambiente

1 pizca de sal

5-6 cucharadas de agua helada.

Preparación:
Ponemos en el procesador la harina previamente tamizada, la sal y la mantequilla cortada en cubitos. Procesamos hasta obtener una especie de migas. A velocidad media, seguimos batiendo mientras añadimos el agua por cucharadas. Dejaremos de añadir cuando la masa se haya convertido en una bola elástica.
Cubrimos con film y dejamos reposar media hora en el frigorífico.
Mientras tanto preparamos el relleno.
Ingredientes:
120 grs de jamón serrano en lonchas muy finas
100 grs de higos secos que habremos rehidratado teniéndolos en remojo durante 3-4 horas en agua con un chorrito de vino (yo le puse Pale Cream, un vino fino de Montilla con un puntito dulce)
100 grs de queso Maasdam
200 ml de nata
2 huevos
Preparación:
Cortamos el jamón serrano en tiritas muy finas de 1 cm de largo, y lo mismo hacemos con los higos previamente escurridos. Rallamos el queso. Mezclamos todo en un bol con delicadeza para no romper los higos. En otro bol batimos los huevos, añadimos la nata y mezclamos bien. Añadimos pimienta blanca al gusto. No es necesario añadir sal, el jamón ya tiene suficiente.
Volcamos el contenido de este bol en el otro donde teníamos el jamón, los higos y el queso. Mezclamos bien para que se reparta todo uniformemente.
Pasado el tiempo de reposo recuperamos la masa que teníamos guardada en el frigorífico, forramos con ella nuestro molde y lo rellenamos con la mezcla que tenemos preparada.
Llevamos al horno precalentado a 160º durante 40-45 minutos.
Dejamos enfriar en el molde durante 15-20 minutos y desmoldamos.
También se puede preparar la noche anterior y dejarlo enfriar toda la noche. Si hemos forrado el molde con papel sulfurizado no tendremos ningún problema al desmoldarlo.









miércoles, 16 de marzo de 2011

Guinnes Stout Chocolate Bundt Cake



Es la segunda vez que hago este bundt, pero la primera que lo preparo en mi flamante molde Bavaria de Nordic Ware. Se lo pedí la semana pasada a Beatriz de Enjuliana y me lo mandó inmediatamente. En su mail decía "te lo envío rápido para que puedas disfrutar de él este fin de semana." Cómo sabía ella que no iba a poder esperar para estrenarlo, si es que estos moldes son un vicio! Al igual que el Heritage es un regalo anticipado de cumpleaños por parte de mi Madre, el Bavaria es otro regalo de cumple anticipado, esta vez de parte... mía!




Este bundt es una delicia, tiene la textura más jugosa y esponjosa que se pueda imaginar y un intensísimo sabor a chocolate (a pesar de no llevar chocolate entero sino sólo cacao en polvo) sin que se note en absoluto la presencia de la cerveza, os lo recomiendo. No es imprescindible hacerlo en este molde, se puede hacer en molde redondo normal y después ponerle un glaseado de queso crema que imitaría la espuma de la cerveza como en la receta de Nigella Lawson que podéis ver aquí en la genial interpretación de Trotamundos.


Esta receta es mi pequeño homenaje a Irlanda en el día de su patrón, Saint Patrick.




Y no me enrollo más, aquí la receta.




Ingredientes




(Yo hice media receta porque en este molde una entera no me cabía. La próxima vez probaré con 2/3)



250 ml cerveza negra Guinness stout
250 gr. mantequilla
75 gr. cacao en polvo (utilicé Valor)
400 gr. azúcar
140 ml. de nata líquida para montar
2 huevos
1 cdta. de vainilla líquida
250 gr. harina para repostería
2'5 cdtas. de bicarbonato













Preparación:




Ponemos en una olla la cerveza a calentar a fuego medio, sin que llegue a hervir, cuando esté caliente le añadimos la mantequilla cortada en trozos y lo vamos moviendo hasta que la mantequilla se derrita completamente, lo retiramos del fuego y lo reservamos.
En un bol ponemos el cacao, el azúcar, la harina y el bicarbonato y lo mezclamos hasta que queden bien ligados todos los ingredientes y de un color uniforme.
En otro bol, ponemos la nata líquida, los huevos y la vainilla líquida y lo mezclamos, con un batidor manual, hasta que nos quede una mezcla uniforme, a continuación añadimos el contenido de la olla, la cerveza con la mantequilla, y lo mezclamos nuevamente hasta integrar bien ambas mezclas.
Una vez tenemos la mezcla líquida terminada se la vamos incorporando a los ingredientes secos y con unas varillas lo mezclamos energícamente hasta conseguir una masa uniforme y sin grumos, quedará bastante líquida, no os asustéis es así, luego solidifica y muestra una textura jugosa y húmeda magnifica.
Pasamos la masa a un molde engrasado y lo introducimos en el horno, previamente precalentado a 180º, durante 50 minutos aproximadamente o hasta que lo pinchemos y veamos que sale limpio.










Fuente: "Feast" - Nigella Lawson, texto de Trotamundos en el nº 1 del magazine Whole Kitchen de Noviembre de 2010


martes, 15 de marzo de 2011

Mermelada de café


A veces en la vida hay pasiones que llegan de manera tardía pero arrolladora. Eso es lo que me pasó a mí con el café. Antes de los 30 lo odiaba, poco después empecé a tolerarlo, y a partir de los 40 me he vuelto adicta a él, y encima gourmet. Supongo que en esto tiene culpa mi experiencia italiana: No me vale cualquier café. Si no puedo beber un buen café prefiero no beberlo. Me horroriza el café de cafetera eléctrica, no soporto ni el olor. La Nespresso y el aeroccino ocupan un lugar preferente en mi cocina. Para mí el cappuccino o el latte macchiato son lo que marca el comienzo del fin de semana, los dos únicos desayunos que hago tranquilamente, permitiéndome el lujo de una sobremesa tranquila y relajada que permita recargar las pilas y recrearme pensando en todo el tiempo que tengo por delante... e intentando no pensar en lo poco que me va a cundir al final.

Bueno, a lo que iba: cuando vi esta receta en el blog de Federica, que siempre os recomiendo y si habéis entrado habréis visto que con razón, me dije que tenía que poner manos a la obra. Desde entonces la he preparado dos o tres veces, es sencillamente exquisita. Si os gusta el café no podéis dejar de hacerla, es sencillísima y rapidísima si elegís la versión en microondas. Yo seguí la sugerencia de Federica de añadirle una pizca de guindilla en polvo y es sencillamente espectacular. Se puede incorporar a la preparación o espolvorearla sobre la mermelada cuando la estemos untando en pan, bizcocho, etc. Un poco de pan casero (como el de la foto, que es pan sin levado, podéis ver la receta pinchando aquí) , mantequilla, esta mermelada y un buen café y no se puede pedir más, a mí no se me ocurre mejor manera de empezar el día.


Ingredientes:

1 kg de manzanas (peso neto, ya peladas y descorazonadas)

400 grs de azúcar

3 cucharaditas de café soluble

3 cucharadas soperas de café molido


Preparación:

Ponemos las manzanas peladas y cortadas en trocitos pequeños en un recipiente apto para microondas. Lo cubrimos con film que perforaremos por varios puntos y cocinamos a 750W durante 10 minutos.

Sacamos del microondas y pasamos por la batidora. A mí me gusta que quede una textura más bien gruesa, con trocitos sin deshacer, pero eso va en gustos.

Añadimos el azúcar, el café soluble disuelto en una tacita (obviamente, de las de café) de agua hirviendo y el café molido. Mezclamos bien todo y volvemos a llevar al microondas durante otros 15 minutos (aquí conviene hacer la prueba del plato, por ejemplo a los 10 minutos, para asegurarse de que no espesa demasiado)

Sacamos del microondas, le damos un par de vueltas para asegurarnos de que todo está perfectamente amalgamado y envasamos en frascos de vidrio previamente esterilizados con 5 minutos de hervor. Una vez dentro de los frascos, metemos éstos unos cuantos segundos en el microondas, lo justo para que vuelvan a arrancar el hervor (yo me quedo vigilando a una distancia prudente hasta que veo que esto ocurre. Lo de la distancia es porque el microondas me inspira muuuuucho respeto)

Cerramos rápidamente los frascos y los ponemos boca abajo envueltos en un paño hasta que se enfríen completamente. De esta forma harán el vacío por sí mismos y se conservarán durante meses. Vaya tontería acabo de decir, verdad?








lunes, 14 de marzo de 2011

Daring Cooks Marzo 2011: Papa rellena peruana



Kathlyn of Bake Like a Ninja was our Daring Cooks’ March 2011 hostess. Kathlyn challenges us to make two classic Peruvian dishes: Ceviche de Pescado from “Peruvian Cooking – Basic Recipes” by Annik Franco Barreau. And Papas Rellenas adapted from a home recipe by Kathlyn’s Spanish teacher, Mayra.


El desafío de este mes era doble: Ceviche de pescado y papas rellenas. Siendo como soy anti-pescado, el ceviche es una de las formas que más odio en este mundo para presentarlo. No puedo con el pescado crudo, es superior a mis fuerzas. Pero lo de las papas rellenas es otro cantar.


Las conozco desde hace bastantes años pero no sé por qué nunca me había dado por hacerlas en casa. Esta ha sido la ocasión de probar y es super fácil. Igual que hacer un pastel de carne pero trabajando con las manos.


Hay versiones para todos los gustos, la mía es de carne de ternera con aguacate y queso, un poquito de picante y un toque de lima.


Ingredientes para 4 personas:


De 1 a 1,5 kg de patatas hervidas con piel y machacadas después con estribo (no recomiendo procesarlas o se volverán muy blandas y difíciles de trabajar)

25 grs. de carne picada

4 cucharadas de tomate natural triturado

Sal

Ají a gusto (en su defecto, cayena, guindilla...)

1 aguacate

100 grs de queso Maasdam

1 lima


Preparación:


Cocemos las patatas con la piel durante unos 15-20 minutos dependiendo del tamaño. Las metemos en agua fría para parar la cocción y las pelamos. Las hacemos puré y las aromatizamos con un poco de ralladura de lima. Dejamos reposar el puré hasta que esté apenas tibio.


Sofreímos la carne en aceite de oliva, añadimos el ají y el tomate y dejamos reducir.


Cortamos el aguacate y el queso en rodajas de 0,5 cm de espesor.


Ya podemos empezar a preparar las papas. Yo me ayudo de unos cuencos para formarlas, y después termino de darles forma con las manos. Así:


Pongo patata en un cuenco y hago un hueco. Esta va a ser la tapa.



En otro cuenco hago la misma operación y pongo dentro el relleno: primero la carne, después el queso y el aguacate, y por último más carne.



Coloco encima la "tapa" que tengo preparada en el otro cuenco, presiono ligeramente y lo saco todo del cuenco ayudándome con una cuchara sopera.




Termino de sellarlo con las manos y le doy forma ovalada, como si fuera una patata real. A continuación lo paso por huevo y pan rallado.




Después lo horneo durante 30-40 minutos a horno moderado y le doy un golpe de grill durante un par de minutos para que se dore la corteza.


Otra opción es freírlas pero a mí particularmente me caen mejor los empanados hechos en el horno, sin apenas usar aceite.